A Dios rogando y con el mazo dando
31/07/2017

En el último Pleno del Ayuntamiento de Sevilla se ha reproducido de forma clara y contundente como los intereses partidistas e ideológicos superan claramente los intereses de las personas. Se ha hecho patente en la votación de dos mociones diferentes con resultados parecidos de los bloques en los que se mueven los grupos municipales sevillanos.

Para ir al grano y con claridad, primer ejemplo, una moción del Partido Popular para que el ayuntamiento ponga a disposición de las empresas privadas que lo deseen, suelo municipal para construir en ellos equipamiento deportivo. El portavoz popular, de manera coherente con su ideología neoliberal, le propone al equipo de gobierno que haga lo que ellos en cuatro años anteriores han procurado hacer, traspasar terrenos públicos para el desarrollo de inversiones privadas, un chollo cuyas consecuencias se han visto en los casos de corrupción que asolan al Partido Popular; poner en mano de empresarios cuyo obligación es ganar dinero, servicios públicos que deberían ser prestados por las instituciones públicas. A Ciudadanos, la versión blanca del PP, le gusta la moción porque, aunque no les gusta la corrupción de los servidores públicos, ellos velarán porque este procedimiento sea un beneficio para la población y, finalmente y para este bloque, el grupo socialista haciendo una vez más una pirueta conservadora al estilo de la aprobación de la modificación del artículo 135 da también su aprobación advirtiendo de que el control quedará en manos del IMD. Bloque social-liberal puro y duro.

Por el otro bloque, los grupos de Participa Sevilla e IUCA votan en contra aduciendo de forma clara que eso va a favor de los intereses de los ciudadanos y ciudadanas y que consideran que se están haciendo un traspaso de lo público a lo privado, como viene ocurriendo desde el comienzo de esta crisis-estafa. Son coherentes, ellos conforman un bloque social-público. Creen en lo público y lo defiende.

Segundo ejemplo, una moción del grupo municipal de IUCA que recoge la campaña que ha puesto en marcha el MAEP (Movimiento Andaluz por la Escuela Pública) que pretende que la Junta de Andalucía dedique el 5% del PIB, como mínimo, al presupuesto de educación, algo realmente prudente puesto que la necesidad de la educación pública en el Estado español está cifrada en el 7% del PIB. El soporte de esta petición es impecable, los recortes pueden ser subsanados dedicando este 5% como mínimo; con este incremento la moción desgranaba la cantidad de inversiones que se podría llevar a cabo, así como el personal que volvería a donde nunca debió ser expulsado. La moción la suscribe el grupo de Participa Sevilla y nadie más. El grupo socialista vota no, conjuntamente con Ciudadanos y el Partido Popular se abstiene con argumentos tan propios como “ya nos gustaría que hubiera dinero para todo lo que es necesario” y aunque la moción no iba dirigida expresamente al presupuesto municipal, votan en contra porque se hace lo que se puede y la Junta así lo hace cuando, por ejemplo, se aprueba la gratuidad de las matrículas universitarias. Es decir mezclan churras con merinas, cuando para negar la posibilidad de incrementar el presupuesto a la educación pública obligatoria, que está bajos mínimos, se aduce que la Universidad tendrán que subsidiar a cualquier hijo o hija de vecino andaluz, para marcarse una decisión demagógica que además no supone incremento del presupuesto. Algo así como “no tengo dinero para pagar el coste de lo mínimo y le pido dinero a otro para pagar lo de unos pocos”.

Otra vez se pone de manifiesto los dos bloques reales que hay en el ayuntamiento de Sevilla, uno acorazado por las políticas conservadoras del PSOE, que aún no se ha enterado dónde están los peligros de ese tipo de decisiones, que mantiene el cortijo andaluz en manos de la Sra. Díaz con su enrocamiento lampedusiano, que tiene como socio interesado a ese grupo de tanto futuro, tan clarividente que afirma con palabras distintas a las pronunciadas por Sr. Montoro, que no podemos vivir por encima de nuestras posibilidades, que nos tenemos que aguantar, que ya está bien de poner más dinero en lo público, etc. Y ya entrando en el éxtasis de la derecha más recalcitrante, el portavoz popular llega a decir que como se propone por un grupo una medida, que debe ser consensuada por todos como ellos propugnan, o sea que el PP no quiere que la educación pública tenga un presupuesto decente porque eso hay que negociarlo entre todos y todas, lo mismo que hicieron con la LOMCE.

En cualquier caso, siendo duro lo anterior, lo más duro es que la izquierda sevillana tiene una gran responsabilidad en esta situación. La desunión en los aledaños de las elecciones municipales tanto por los grupos que hoy están en el consistorio sevillano como los que se quedaron fuera, fue tan clamorosa que resulta patético que tanto Participa como IUCA se alaben mutuamente por apoyarse mociones o incluso las presenten juntos y aún es más lacerante comprobar como el apoyo que le dieron al Sr. Espadas y al grupo socialista fue inútil y una tortura china que se retuerce sobre sus cabezas. Estas dos mociones solo son un ejemplo de lo que deben soportar por esa pequeñez de la representatividad que tienen. Hagan lo imposible por reparar aquella situación, hagan los posible por conseguir una marea sevillana municipal, dentro del contexto de una gran marea andaluza que resulta necesaria para invertir los bloques existentes. El cambio es imprescindible y está por llegar, si en las próximas elecciones municipales se repitiera una situación como la actual, estaríamos clavando nuestro propio futuro con el mazo de nuestra propia historia. Ya nos serviría de nada rogar a Dios.

Miembro de la Coordinadora Nacional y responsable de Comunicación de Iniciativa del Pueblo Andaluz (IdPA).
@jochimet

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