De RTVE a RTVA y tiro porque me toca
10/07/2018
  • Tiro el dado y sale cinco, cuento en el tablero y me toca una oca, RTVE.

En las últimas semanas hemos asistido al ejercicio de la política, con mayor o menor éxito, con ocasión de la renovación del Consejo de Administración de RTVE, así como por elección cooptada de la presidencia del mencionado Consejo. Los partidos han hecho de todo, para llegar a un acuerdo por mayoría, que no un consenso como sería de desear. Aún así no deja de ser interesante el proceso, podría ser mejor seguro, pero las conversaciones, los intercambios y, sobre todo, la escucha me parece un ejercicio propio de la política. Llegar a un acuerdo, aunque no sea el mejor, siempre es un éxito.

Es un éxito, porque sea por necesidad o por convencimiento, se ha dialogado, se ha hecho política y, al final, la política no es más que un ejercicio de hacer posible un acuerdo para seguir avanzado. Cuando la política se utiliza, exclusivamente, para imponer sin dialogar, para decretar sin acuerdo o, incluso, como es demasiado habitual, para insultar y despreciar al otro tenemos un problema.

Parto de la base de que el acuerdo de RTVE no me gusta, haber atendido a los profesionales ha provocado la llegada de un personaje de pasado oscuro y con un perfil de trepa importante. Es uno de los profesionales de RTVE que han ejercido la censura sobre otros profesionales de RTVE. Recalco lo de los profesionales porque, al fin y al cabo, en el concepto caben muchos perfiles, como diría un castizo cada uno de su madre y de su padre; la categoría de profesional solo garantiza su calidad para ejercer la profesión, no garantiza la neutralidad ni tan siquiera la falta de ideología. Por cierto que la neutralidad y la falta de ideología no es tampoco garantía de objetividad, que si se supone que es una cualidad para ejercer un trabajo como dirigir la mayor corporación pública de medios de comunicación del Estado español. Esperemos que la trayectoria del futuro presidente de RTVE sea corta y, como debe suceder, el nuevo se elija por el método acordado en el Parlamento. Eso será otro capítulo de este serial mediático.

  • Ahora voy de oca a oca, RTVA y tiro porque me toca.

Todo ese proceso derivado de la llegada al gobierno del Estado español es sobresaliente por la ausencia de uno similar en la RTVA. Desde marzo de 2013, el Consejo de Administración está presidido provisionalmente por Joaquín Durán, un profesional de la RTVA y, consecuentemente, es Director General provisional de la corporación. Los miembros del Consejo de Administración siguen siendo los mismos desde hace ocho años, cuando deberían haber sido sustituidos después del cambio de gobierno del año 2015. Es un fracaso de la política, ésta no ha sido utilizada en sus justos términos, el actual (des) gobierno de la Junta de Andalucía ha sido incapaz de dialogar para resolver una situación, a todas luces anormal, aunque el uso de la imposición del gobierno la convierta en administrativamente correcta.

Es un fracaso del gobierno andaluz porque es un escándalo que esconde una mala gestión de los medios de comunicación andaluces públicos. Porque pone en entredicho un servicio público que durante años repite programación tanto desde los informativos hasta los de entretenimiento.

Es un fracaso porque se demuestra que lo único que interesa es el control de la información institucional, que se adorna con una serie de espacios de difusión turística, de programas de prensa rosa y de sucesos y donde la cultura no es más que un anuncio de publicidad igualmente institucional. La nuestra no puede seguir siendo un escaparate casi exclusivo de la copla y la sevillana como ejemplo de la música andaluza, la supuesta programación de servicio público no se puede costreñir a programas de búsqueda de parejas o de lo saludable que resulta ir a un spa lleno de jóvenes como si los únicos usuarios fueran ellos o al cuidado de la nutrición mientras se anuncia productos no saludables. Es un fracaso muy peligroso porque da razones a los que propugnan que los medios de comunicación públicos son innecesarios.

Y la pregunta última, es ésta, ¿cómo es posible que un conflicto del tamaño que tenía RTVE se haya podido resolver, mal que bien, en 15 días y un conflicto bastante menor como el de la RTVA lleve enquistado 4 años, siendo ambos gobiernos del mismo color político? La respuesta no está en el viento, está en las entrañas de un PSOE andaluz corto de miras, errático en sus políticas, que está dirigido por alguien que no tiene entre sus objetivos más que el crecimiento político de sí misma al margen de los intereses de las andaluzas y los andaluces.

A pesar de lo que supone Susana Díaz que le viene bien para las próximas elecciones autonómicas, el llamado “efecto Sánchez”, solo una oposición ensimismada en sus propias cuitas puede darle un respiro. Ahí está la responsabilidad de esos partidos, fundamentalmente, los de la izquierda al PSOE, que tienen que entregarse en cuerpo y alma y con mucha generosidad a construir un programa y un mensaje contundente frente a la inutilidad del discurso susanista. La derecha, en sus dos variantes PP y Ciudadanos, ya se saben lo que ofrecen, más privilegios para unos pocos, más corrupción y menos derechos sociales. No se trata de quien grita más , sino de quienes tiene más credibilidad para sacar a Andalucía del agujero permanente en que se encuentra y esa credibilidad viene de propuestas serias y bien basadas en las necesidades de las personas y en la riqueza de nuestra tierra.

  • Siguiente tirada y cuidado que te puedes ir a la casilla de salida.

José Antonio Jiménez es miembro de la Coordinadora Nacional y responsable de Comunicación de Iniciativa del Pueblo Andaluz (IdPA).
@jochimet

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*