El vigía digital
07/12/2017

El alcance universal de las redes sociales ha propiciado que nos relacionemos de forma diferente, a distancia incluso cuando nos tenemos delante.

El ciudadano indignado con los problemas cotidianos de su ciudad ha comprobado como desde la comodidad de su sofá puede denunciar una situación y aludir directamente a la administración encargada de solucionarlo. Siendo así las cosas, son cientos de ciudadanos y perfiles de redes los que a diario denuncian públicamente las deficiencias de su entorno aludiendo e informando al órgano institucional encargado de solucionarlo y generando la presión social necesaria para provocar una acción directa de los responsables públicos. Todo un genial formato para eliminar de un plumazo y a golpe de dedo toda la burocracia institucional que lastraba el contacto de la política con el ciudadano.

Si mi calle tiene un socavón, coloco un tweet con foto en el que menciono al perfil oficial del Ayuntamiento de Sevilla demandando una pronta reparación, de hecho hay veces que hasta hay respuesta directa prometiendo dicha reparación. Si alguien comete una injusticia con otra persona lo denuncio en una red social etiquetando a los perfiles oficiales de la Policía Nacional o Guardia Civil, que estudian directamente el caso.

El Ayuntamiento de Sevilla recibe alusiones diarias de todos los que usamos las redes sociales para nuestros quehaceres diarios. Cierto es que en algunos aspectos el perfil oficial aludido se da por enterado, pero no es menos cierto que en la mayoría de las ocasiones deja que la publicación se pierda en el olvido. Con todo, el medio sigue siendo rentable en la medida en que el esfuerzo es relativamente escaso a cambio del beneficio potencial que puede conseguirse.

Pablo Cambronero Piqueras es letrado.
Responsable de Comunicación de Ciudadanos Sevilla.
@AlbaMensual

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