Héroes de agosto
03/08/2017

Ayer dos policías nacionales salvaron de morir a varias personas. Así es un día cualquiera en la Sevilla semi vacía de agosto. Los agentes, escasísimos en número, se enfrentan a situaciones complejas que han de resolver en décimas de segundo.

Por suerte, (y no es tanto por suerte como por pericia profesional), hoy dos personas continúan respirando gracias a los héroes de azul. Uno de ellos podría haberse sumado a las horribles estadísticas de ahogados que este año apunta a récord histórico.

Seguimos viendo como el brazo muerto del Guadalquivir se traga vidas año tras año a pesar de unas recomendaciones o prohibiciones de baño poco respetadas, a borracheras mal canalizadas y a tentativas de suicidio ejecutadas desde los puentes.

Nos estamos acostumbrando a la heroicidad de estos funcionarios en sus intervenciones y ello no debe servir para no valorar como merecen estas conductas, todo hay que decirlo, muy mal retribuidas.

El riesgo al que se enfrentan estos hombres y mujeres no es cualquier cosa: son personas que o bien se resisten a ser ayudados o bien no ayudan en absoluto, con lo que sus vidas están en serio peligro.

Aún recuerdo a varios funcionarios de policía nacional conocidos fallecidos por arrojarse al agua para ayudar a personas que se estaban ahogando, y sobre todo recuerdo el inmenso dolor de sus familiares, grabados a fuego en mi recuerdo. Sirva este escrito para homenajear su recuerdo, su arrojo y la inmensa vocación de servicio público que les empujó a intentar salvar la vida aunque no lo consiguieran. Hoy sus compañeros lo han conseguido y esas conductas han de ser valoradas en su justa medida por sus compañeros, por las instituciones y por una sociedad que debe saber que sus héroes patrullan las calles 24 horas al día.

Pablo Cambronero Piqueras es letrado.
Responsable de Comunicación de Ciudadanos Sevilla.
@AlbaMensual

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