La mordaza ha llegado al Ayuntamiento de Sevilla
10/10/2017

En julio se cumplieron dos años de la aprobación de la conocida ley mordaza, aprobada en exclusiva por el Partido Popular y que está en la recta final para ser derogada, ya que toda la oposición la consideró un ataque a la libertad de expresión y en estos momentos, el PP no tiene capacidad para parar uno de los compromisos de partidos, como el PSOE, de acabar con esta ley, dado el carácter de recortes de derechos que ha supuesto y supone aún.

En ese contexto hay que mirar con ojos de ver, las sanciones impuestas por la Subdelegación del Gobierno a cuatro concejales del ayuntamiento de Sevilla y al coordinador local de IU, a estos como una falta leve y a seis extrabajadores de Lipasam como falta grave. Más allá de las consideraciones legales y los recursos que a buen seguro se interpondrán por parte de las personas sancionadas, lo más destacable es el hecho simbólico de ser sancionados por unas supuestas “faltas de respeto y consideración” hacia la policía local. Sabemos que la propia policía local ha tramitado la denuncia a la Subdelegación del Gobierno, podemos suponer que el delegado municipal de Seguridad, compañero de pleno de algunas de las personas sancionadas, ha permitido o apoyado esa denuncia y, cómo no, el propio alcalde estaba al tanto del proceso.

Varias preguntas, ¿el PSOE está en contra de la ley mordaza?, ¿tiene lógica, en una situación como la actual, que un gobierno de “izquierdas” permita que se denuncie una de las muchas actuaciones de protesta de trabajadores y trabajadoras?, ¿ocupar la escalera del ayuntamiento con pancartas y gritar consignas sindicales “en defensa de sus derechos laborales” es de tanta gravedad como para desalojar a 6 personas?, ¿denunciar a cinco personas, cuatro de ellas ediles representantes de la voluntad popular, por increpar (según el DRAE “Reprender con dureza y severidad”) a la policía local para que no hubiera desalojo y después para que se les permitiera entrar de nuevo al ayuntamiento es una falta de respeto y consideración?

El Sr. Espadas ha perdido toda credibilidad como alcalde de izquierdas, no sugiero que impida procedimientos legales, pero permitir que se desaloje a trabajadores y trabajadoras que ejercen su derecho de protesta está fuera de lugar. Eso se llama provocar y si en el caso supuesto de que su delegado de Seguridad hubiera dado esa orden sin contar con el alcalde, debe ser cesado de sus funciones.

No es de recibo maniobrar en el Congreso para derogar una ley en nombre de la libertad de expresión y, a continuación proceder a desalojar un espacio municipal por una protesta laboral. Y desde luego llegar al extremo de impedir que los trabajadores y trabajadoras de Lipasam pudieran reunirse con los grupos municipales de Sevilla Participa e IU, eso no resulta ni digno ni coherente.

Si no quiere pasar a la historia como “Espadas El Breve” debería rectificar en este y en otros asuntos que están llevando al actual equipo de gobierno municipal a una deriva conservadora, que amenaza al gobierno de Zoido con minimizarlo por su carácter derechista y ombliguista.

Suelte amarras y ligaduras impropias de un ayuntamiento de izquierdas y atienda con las fuerzas y recursos que tengan a la gente que más lo necesita y déjese de mirar a su derecha, que eso ya lo hace muy bien su secretaria general.

Miembro de la Coordinadora Nacional y responsable de Comunicación de Iniciativa del Pueblo Andaluz (IdPA).
@jochimet

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