La vuelta a la vida
21/04/2017

El Lunes de Pascua la ciudad se despertaba muy lentamente, con las calles, los autobuses y las aceras incomprensiblemente más vacías. Ahora, el chirrido de la calzada nos recuerda lo que pasó, incluso por tramos en que ni habían pasado cofradías… Luego, cuando por fin se hace algo inteligente y se encarga a la ciencia que busque una solución sostenible, la miarmada que se preocupa de cosas serias como el formato de la ensaladilla, afirma que nadie le dirá que cirios tienen ellos que usar.

También debe ser esta misma gente la que anda escandalizada de que un cordobés haya pintado el cartel de Las Glorias. Aquí entra un tonto más y seguro que saltamos por los aires.

Escuchado en Plaza de San Lorenzo: “Y entonces un borracho se puso a liarla y dar voces en la entrada de Montserrat, y claro, la gente se empezó a poner nerviosa hasta que se fue para él un músico de Tres Caídas y le arreó un bofetón que vamos, se acabó el problema”.

Visto por el Arco; chica que cruza camino de la basílica con dos cirios en la mano… El deber para con la corporación aumenta cuando el cirio tiene hasta número de serie.

¿Quién le iba a decir a Juan Carlos I que iba a venir a celebrar el aniversario de la EXPO’92 sin ser rey?

Por cierto, la ciudad de la dualidad ahora se divide en si el acontecimiento fue un fracaso o un éxito… Algún día dejaremos de llamar a la dualidad así y la llamaremos gilipollez, y saldremos ganando mucho.

Oído por La Campana: “Dicen que Zoido, con todo el lío de las carreritas, no apareció porque no quiso meterse en nada pero claro, a estas alturas no sé quien se cree que Juan Ignacio no quiera meterse en algo”.

Escuchado por Fray Isidoro: “Claro que es verdad, el borracho se puso a liarla y el músico acabó con el problema”.

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