Se acabó el turrón, vivan las rebajas
10/01/2018

Se acabaron los polvorones, los turrones y las luces de colores. Se acabaron los regalos hechos de corazón, los de puro compromiso y los socorridos “amigos invisibles”, así como las fraternales comidas y cenas,… incluidas las que terminan en conflictos laborales, desencuentros familiares y divorcios irreconciliables.

Se acabaron las apelaciones al espíritu navideño para asegurar la paz y la concordia en el ámbito familiar, laboral y social, y comienza la coartada perfecta de la temida cuesta de enero para justificar el rebrote de la mala uva y un poquito de vinagre… que ya está aquí mismo el lunes más triste del año (Blue Monday lo llaman sus paridores, que ya hay que ser depresivo para investigar estas cosas).

Y para empezar a subirla –la cuesta, digo-, la gran fiesta del consumo se enlaza, sin solución de continuidad, con un nuevo reclamo consumista para terminar de escarbar en la escasa zurrapa pecuniaria que nos quede en los bolsillos y en las cuentas después de tanto exceso.

Ahora, la excusa para seguir alimentando la rueda se nos presenta en forma de unas rebajas que, ni son ya lo que eran, ni tienen pinta de volver a serlo, más bien nunca. Su actual configuración, en un marco liberal y desregulado que deja bastante margen al criterio empresarial y a la competencia salvaje de las grandes cadenas comerciales las ha desfigurado, pese a que algunas enseñas se mantengan fieles a sus fechas y modos tradicionales para no desorientar aún más al personal y servir de referencia para marcar los tiempos vitales.

Y es que somos animales –con perdón- de costumbres, que sabemos que después de una cosa viene otra, y que ahora es el momento magnífico para descambiar el ticket regalo del enésimo regalo, perfectamente prescindible, por aquello que ahora se pone a tiro en la carrera de los comercios por deshacerse de los estocajes de un invierno recién iniciado que aquí se acaba nada más se estiren las tardes.

En cualquier caso, no faltan las pillerías comerciales más propias del Corral de Monipodio que de los mercados modernos y presuntamente controlados por las autoridades competentes. Y así resulta de lo más llamativo apreciar la subida de precios que más de un listo –incluido alguno que, diga lo que diga, piensa que somos tontos- le aplica a los precios de los productos para que luego parezca que la rebaja ha sido mayor. Fluctuación de los precios le llaman, como si vendieran fruta de temporada en lugar de tecnología oriental.

Cosas de una época en la que, si no quieres que te metan gato por liebre, conviene comprar aquello que ya conocíamos porque estaba a la venta anteriormente y podemos corroborar su precio real. Porque hay mucho producto fabricado ex profeso para su venta supuestamente promocional, cuando en realidad son segundas, terceras o ínfimas calidades que no valen más de lo que pone su precio rebajado.

Además, hay que tener en cuenta que los establecimientos que tienen enseñas de tarjetas de crédito expuestas al público no pueden dejar de admitirlas en esta época, ni condicionar su uso por gasto u otras excusas. Del mismo modo, en nada cambia el régimen de garantía de los productos que presenten “faltas de conformidad” sobre lo ofertado (que no solo los defectuosos) debiendo responder el vendedor directamente –y no el servicio técnico- por ellos, durante un plazo de dos años.

Otra cosa será el régimen de cambios y devoluciones de los productos que se encuentren en perfectas condiciones, que solo podrán hacerse en los términos expresamente ofertados por el vendedor, sea en unos plazos determinados, por vales, por otro producto o como el establecimiento quiera e informe al consumidor. Así que mejor atinar y dejarse de impulsos, compulsas y difusas…

Así que ya saben… la rueda no para de girar. Empiecen el año con optimismo y salud, que el calendario lunar nos depara una pre-Cuaresma corta e intensa y el que no se consuela es porque no quiere.

José Carlos Cutiño
Abogado Experto en Consumo
@jccutino

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ERROR: si-captcha.php plugin: GD image support not detected in PHP!

Contact your web host and ask them to enable GD image support for PHP.

ERROR: si-captcha.php plugin: imagepng function not detected in PHP!

Contact your web host and ask them to enable imagepng for PHP.