Vivan, aunque llueva
12/05/2017

La lluvia en Sevilla nadie sabe si es maravillosa, pero siempre provoca reacciones en la gente. Nunca veremos caer la lluvia con la parsimonia con que lo hacen por tierras norteñas. Agua que cae del cielo, nada más, aunque aquí la cosa dé para tertulias interminables.

Conversación frente a plato de gambas: “Pues dice que le piensa firmar a Pedro pero luego votar a Susana”

“No tiene sentido… ¿para qué hace eso? Vamos, lo había escuchado al contrario, por aquello de que la gente no es crítica en público pero… no entiendo la finalidad de hacerlo así”

“Pues para despistar a Pedro creo.”

Escuchado durante el desayuno: “Me toca la moral mucho que yo figure en la EPA como persona que ha dejado el paro cuando tengo un contrato con fecha de finalización que ya sé que es irrenovable. Eso no es crear empleo, es un parche que se ha buscado la Junta para tenerme contenta seis meses.”

Una cree, ingenuamente, que si coge el autobús en el sentido contrario al Real de la Feria, no tendrá más incidencias que en cualquier otra jornada laboral… Pues nada, todo en contra. Autobús masificado al extremo, con menos frecuencia de paso que en cualquier otra semana.
Pero eso sí, la semana ha sido éxito rotundo, no lo olviden, y si hay alguna pega, es que la miarmada se ha dejado el bolsillo y la sangre en una semana festiva demasiado larga.

Oído por la Plaza de San Francisco: “Dicen que pasa en Sevilla cuatro días a la semana, y a mí es que hasta me parecen pocos… Debe ser el ministro que a lo largo de la historia ha pisado menos Madrid.”

Comentado lejos del albero: “En el PSOE hay mucha gente que no lo traga pero claro, para tener el puesto que tiene la gente de cualquier partido quiere a alguien así, un tío al que le gusten estas cosas, que tenga su chaqué bueno, se le de su vara y a volar…”

Juan Bueno lo ha intentado, no se le puede negar. Ha querido hacer gala de su apellido, llevar con dignidad el pulsito del bando disidente, ha querido hacer como que no le importaba nada que Virginia Pérez comentara fuera de micro que con él no iba ni a buscar billetes de quinientos euros… Pero al final, el mal perder tenía que salir, y las suspicacias estaban ahí agazapadas. Encima, la cosa ha quedado en nada, incrementando el efecto pataleta.

Leído en el Caralibro: Ahora que la gente está entretenida con otra cosa y se ha olvidado de la “Madrugá” al personal se le va a acabar con que hacer demagogia por un tiempo.

Comentado por Whatsapp: “Pero, los juristas estos que van a defender a gente que lo pasó mal en la Madrugá ¿contra quien se dirigen? ¿Contra el Ayuntamiento, el Consejo, los acusados?”

Visto en Twitter: Las visitas feriantes de Susana Díaz son casi una rendición de pleitesía a las grandes empresas que manejan los hilos…

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