ENTREVISTA

Eduardo Cid: “La ciudad de Sevilla se convierte en un personaje más de la novela”

Alba C. de la Hoz - 13/08/2017 06:06:37
Eduardo Cid durante la entrevista con Sevilla Directo / A.C.H. Eduardo Cid durante la entrevista con Sevilla Directo / A.C.H.
Hablamos con Eduardo Cid sobre su primera novela 'Segundo Estado' ambientada en la ciudad de Sevilla, los meses previos a la celebración de la Expo'92. Una novela en la que sus personajes se ven envueltos en una ciudad que, al igual que ellos, lucha por renacer.

A Eduardo Cid (Los Palacios y Villafranca, Sevilla, 1982) siempre le atrajo la escritura, entendiéndola como la necesidad de plasmar emociones y sentimientos a través de las palabras. Tras más de cinco años de trabajo, este joven sevillano presenta ‘Segundo Estado‘ (Dunbok Editorial, 2017), su primera novela, en la que consciente de que la realidad “es muy subjetiva y suele variar dependiendo de quien la cuente”, deja que el lector decida el final de la historia o el orden en el que leerla. Una idea que toma de uno de sus referentes, Julio Cortázar y de ‘Rayuela‘, un libro que nunca ha abandonado su mesita de noche.

‘Segundo Estado’ surgió a orillas del Guadalquivir tras numerosos encuentros con el director de cine Nicolás Pacheco, en los que cada uno buscaba cumplir sus propios sueños y proyectos.

Sevilla en los preparativos de la Expo’92, este es el escenario en el que Óscar, un joven solitario, sin grandes motivaciones y con un pasado lleno de secretos, recibe el encargo de escribir su primera novela, bajo las presiones de una editorial al borde de la quiebra. En las páginas de ‘Segundo Estado’, ya a la venta, Óscar se adentra en un mundo autodestructivo, en la búsqueda de la historia perfecta, a través de Leo Cadejo, el misterioso personaje de un libro que alterará sus sentidos y le hará dudar de su propia realidad.

La novela comienza en París, ¿por qué eligió este escenario?

Es una ciudad que me encanta. Siempre me ha atraído por su belleza y por ese aire bohemio que le caracteriza. Además había muchas influencias de artistas que vivieron esa París de la que hablo, sobre todo Julio Cortázar en ‘Rayuela’. Pero especialmente por la lógica de la propia historia… creo que era inevitable.

En las primeras páginas me llamó especialmente la atención su manera de describir el bar donde el personaje se refugia tras la muerte de su madre. ¿Se trata de lugares reales o los ha inventado?

El paseo que Óscar -el protagonista de la historia- hace desde el cementerio hasta el bar que mencionas es totalmente real, de hecho, ese mismo recorrido lo realicé en uno de mis viajes a la ciudad. El bar que aparece no está en París, me inspiré en un local que visité en Galicia que me impresionó tanto que tuve que incluirlo en la novela.

¿Cómo fue el proceso de creación de los personajes?

Complejo, pero muy divertido. En realidad ‘Segundo Estado’ nace de un solo personaje, Leo Cadejo, y, el resto, fue tomando vida propia conforme la historia crecía. Es curioso porque algunos personas que en principio no estaban o carecían de relevancia en la historia, luego se convierten en casi protagonistas.

El lector puede elegir si, tras el punto final, se queda con sus propias conclusiones o prefiere leer las mías

El libro puede leerse en orden cronológico o seguir los capítulos como se indica en el índice, saltándose los adicionales hasta el final de la historia. Deja elegir al lector, aunque recomienda dejar los adicionales para el final, ¿por qué? ¿hay, entonces, dos maneras de conocer la novela?

En realidad, sí. Yo recomiendo esta manera, en primer lugar, porque la historia tiene muchos secretos y de esta manera, conseguimos mantener la tensión argumental hasta el clímax final. Pero sobre todo, porque quería hacer partícipe de la historia al lector. La realidad es muy subjetiva y suele variar dependiendo de quien la cuente; y a mí, me gustó la idea de que el lector interactuara y eligiese si, tras el punto final, quería quedarse con sus propias conclusiones, o prefería que le explicase las mías.

Comenta en la contraportada de su libro que esta historia surgió a orillas del Guadalquivir tras múltiples “reuniones creativas” con el director de cine Nicolás Pacheco y curiosamente, uno de los personajes más enigmáticos de su libro lleva su nombre.

Nico fue el precursor de toda esta aventura. Yo había escrito muchas cosas, pero él fue quien me incitó a un proyecto en el que comenzase desde el principio de una historia hasta publicarla. Trabajábamos durante toda la semana, cada uno en su propio proyecto, y cada miércoles, quedábamos en el antiguo Café de la Prensa de la calle Betis para motivarnos y ayudarnos mutuamente, como un grupo de trabajo. Quería rendirle un pequeño homenaje en la historia, y aunque el personaje no se le parece, a veces sí que sacaba su lado de “editor malvado”. Nico acaba de terminar el rodaje del largometraje ‘Jaulas’ en el que yo también aparezco, ha sido un homenaje recíproco en nuestros trabajos.

He disfrutado mucho el proceso de escribir la novela y cuando he acabado he sentido un vacío tremendo

El Porvenir aparece en la novela, es la casa de Carlos Flauri, uno de sus personajes principales, ¿por qué escogió este barrio?

Es la casa de una amiga de la facultad donde todos los amigos pasamos grandes tardes. Tiene mucha fuerza, porque la familia tiene gran pertenencia a la casa y eso la hacía especial. Además, era perfecta la distribución para algunos capítulos, y he intentado que todo lo relacionado con la ciudad sea muy realista. Incluso para la personalidad del personaje era perfecto que estuviese frente a la Residencia Militar. Al final, la ciudad de Sevilla se convierte en un personaje más de la novela. He intentado retratar con exactitud la Sevilla de esa época, creo que la gente que conozcan la ciudad les va a llegar mucho.

¿Ha logrado al escribir experimentar ese “segundo estado” tan presente en la novela y que da nombre a la misma?

Sin duda. Lo más importante de todo es que he disfrutado muchísimo escribiéndola y desde luego, en ocasiones, conseguía abstraerme durante horas en mi estudio… y si sumamos concentración, música, amar lo que haces y un entorno especial, era la mezcla perfecta para poder alcanzarlo.

Eduardo Cid presentó 'Segundo Estado' en su pueblo, Los Palacios y Villafranca.

Eduardo Cid presentó ‘Segundo Estado’ en su pueblo, Los Palacios y Villafranca.

¿Cuánto tiempo le ha llevado escribirla?

Cinco años. Escribir no es mi trabajo, es el ocio más bonito del mundo, y es complicado sacar tiempo para ello. De todas formas ha sido un proceso que he disfrutado mucho y cuando he acabado he sentido un vacío tremendo.

O sea que lanzar el libro el mismo año del XXV aniversario de la Expo’92 ha sido casualidad.

Sí, no tenía pensado que coincidiera.

La novela nos sitúa en la antesala de la Expo, Sevilla se prepara para una nueva era, mientras la vieja ciudad no se resigna a desaparecer. ¿Cómo vivió aquellos días un niño de diez años como lo era usted?

Bueno, con esa edad aún vivía en Los Palacios y para mí Sevilla era otro mundo, así que imagina lo que supondría un evento tan colosal como la Expo. Creo que la visité en tres ocasiones, pero aún así, reconozco que los recuerdos de esa época son vagos. Lo que sí me quedo hasta hoy fue la sensación de grandeza y la magia de todo aquello, lo cual, visto 25 años después, sin la inocencia de aquellos ojos, me hace cuestionarme otro tipo de preguntas que se reflejan en la historia: como la forma de llevarlo a cabo, los intereses o el impacto que tuvo, para bien y para mal, en las diferentes esferas sociales de la propia ciudad.

‘Segundo Estado’ muestra aquella otra Sevilla que querían ocultar y que estaba a 150 metros del escenario de la Expo”

Imagino que los recuerdos no habrán bastado para documentar la novela, ¿cómo ha realizado este trabajo? Y, ¿qué dato o cuestión le ha resultado más sorprendente de su búsqueda?

Reconozco que he tenido que documentarme muchísimo, pero afortunadamente, Internet me facilitó el problema. He tirado de todo lo que he podido: hemeroteca de distintos periódicos, páginas oficiales de la Expo’92, Wikipedia, blogs, foros… Mi obsesión era que la información que diese, fuera de la ficción de la trama, fuera la más hiperrealista posible. De ahí las fechas en el índice, que contextualizan históricamente los acontecimientos importantes que sucedieron en la realidad, como el asalto a la catedral, o el desalojo de Cruz Verde. Aquella otra Sevilla que querían ocultar y que estaba a 150 metros del escenario de la Expo.

Aunque lo que más me llamó la atención, fue leer en periódicos de años después que el incendio que arrasó el Pabellón de los Descubrimientos, se propagó de aquella manera porque el material con que se construyó no cumplía los requisitos necesarios antinflamables, pese a la ingente cantidad de dinero que se invirtió en la creación de la Expo.

Los incidentes previos a la celebración de la Expo’92, protagonizados por colectivos en contra de este macroevento son de gran importancia en el desarrollo del libro. ¿Cree que los sevillanos de los 90 conocen esta otra parte de la historia?

Supongo que la gran mayoría, no solo los que nacieron en los 90, no se enteró realmente de la profundidad de todo aquel movimiento. La información de entonces no era como ahora, que vivimos en una era digital y de sobreinfomación instantánea constante.

¿Cómo cree que la Expo’92 cambió Sevilla?

Creo que fue un fuerte cambio en muchos sentidos y escasos en otros. Realmente nos visualizó al mundo y le dio mayor relevancia a la ciudad, que creció en infraestructuras y mejores conexiones, como por ejemplo, el AVE. Pero el complejo en sí de la Cartuja, podría haberse utilizado, en mi opinión, mucho mejor de lo que se hizo años después. Creo que todos los sevillanos tienen el mismo sentimiento de pena, de lo que fueron las instalaciones de la Expo y lo que luego quedó. Esa decadencia, en parte, me inspiró mucho a investigar sobro todo aquello y acabar metiéndola en la novela.

Creo que todos los sevillanos tienen el mismo sentimiento de pena, de lo que fueron las instalaciones de la Expo y lo que luego quedó

¿Cree que esta novela es de aquellas que engancha al lector desde el principio o este debe tener paciencia y adentrarse en sus páginas para interesarse por la historia?

Bueno, creo que la historia, al igual que sus personajes y yo mismo al escribirla a lo largo de varios años, crecen y mejoran a medida que se desarrolla, por lo que les diría que, si en los primeros capítulos no se enganchan, le den una oportunidad a los personajes y tramas que están por llegar.

Una de las principales quejas de los escritores noveles en la actualidad es las dificultades que presenta el mundo editorial a la hora de lanzar un libro, ¿ha sido un obstáculo en su caso?

Desde luego. La industria del libro está atravesando momentos difíciles y creo que están en proceso de reinventarse. Con ‘Segundo Estado’  estuve casi un año eligiendo entre diferentes propuestas de editoriales, y por mi experiencia, diría que lo difícil no es publicar, puesto que hoy en día incluso puedes autopublicarlo tú mismo: lo complicado es dar con una editorial “decente” que se tome en serio tu novela y no vaya a intentar chuparte la sangre. Hoy en día hay múltiples opciones de publicación (edición, coedición, autopublicación)y es bueno, como decía antes, que se reinventen y que el autor se implique en todo el proceso, pero hay que tener paciencia, saber elegir y no venderse al primer postor… no todo vale por publicar.

¿Tiene en mente escribir una segunda novela?

Por supuesto, de hecho ya estoy empezando a documentarme, pero sin prisas… dejo que los personajes y la historia se muestren por sí solos. Creo que para quien ama este mundo, escribir es una necesidad, una forma de expresarse. Es cierto que, como le ocurre a Óscar, al escribir algo tan intenso durante tanto tiempo, tras acabar me quedé vacío y pensaba que me costaría escribir otra novela… pero el hambre por escribir vuelve y en el momento que se te mete una nueva historia en la cabeza, ya no hay vuelta atrás. Realmente es como una droga.

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