ENTREVISTA

Filólogos sevillanos ponen en marcha una plataforma para impulsar la Academia Andaluza de la Lengua

Alba C. de la Hoz - 11/03/2017 06:29:51
Los promotores de la iniciativa, Ángel Velasco y Laura Morales, durante la entrevista con Sevilla Directo en la Facultad de Filología de la US / A.C.H. Los promotores de la iniciativa, Ángel Velasco y Laura Morales, durante la entrevista con Sevilla Directo en la Facultad de Filología de la US / A.C.H.
Pretenden acabar con los prejuicios arraigados y asumidos en nuestra sociedad a través de la creación de herramientas y proyectos en defensa de las hablas andaluzas. Los promotores de esta iniciativa han solicitado al Ayuntamiento aprovechar San Hermenegildo como sede de la Academia Andaluza de la Lengua.

Los filólogos sevillanos Laura Morales y Ángel Velasco han decido dar un paso adelante en defensa del andaluz. Los prejuicios y complejos asociados a nuestras formas de hablar sumados a la escasez de ejecución de políticas -recogidas en el Estatuto de Autonomía para Andalucía- relacionadas con la dignificación de nuestro patrimonio lingüístico, han llevado a estos dos antiguos alumnos de la Universidad de Sevilla (US) a impulsar una plataforma en defensa del andaluz, la primera piedra de un lugar desde el que luchar para la creación de la Academia Andaluza de la Lengua.

“Como filólogos y andaluces, desde que empezamos a estudiar la carrera, nos percatamos de la carencia que existe en nuestra tierra de estudios y herramientas para tratar las formas de hablar de Andalucía”, explica Ángel Velasco, uno de los promotores de la iniciativa y apunta al “texto clave” de los estudios andaluces, el Atlas lingüístico y etnográfico de Andalucía (ALEA), un documento “desfasado y elaborado de manera rudimentaria” por Manuel Alvar, con la colaboración de Gregorio Salvador y Antonio Llorente, en la década de los años 50. “Queremos que cuando se hable del andaluz se haga desde una óptica más científica. Es por eso que decidimos poner en marcha este espacio, que no es más que llevar a cabo lo que dice nuestro estatuto de autonomía: estudiar, difundir y defender la modalidad lingüística andaluza, en sus diferentes hablas. Actualmente no hay una institución o herramienta que lo lleve a cabo”.

Queremos crear un espacio de debate y estudio en el que se dignifiquen las hablas andaluzas y en el que participen todos los ciudadanos que lo deseen

Aunque más que una institución cerrada, lo que estos dos jóvenes pretenden poner en marcha es un espacio de diálogo y estudio y que la sociedad andaluza lo haga suyo. “No queremos que se entienda el proyecto como una institución que va a dictar unas normas de uso del andaluz, sino un espacio de debate y estudio en el que quede constancia y se dignifiquen las hablas andaluzas y en el que participen todos los ciudadanos que lo deseen”, explica la filóloga Laura Morales.

Aunque Sevilla ha sido la ciudad donde ha nacido el proyecto, pretende recoger y estudiar las diferentes formas de habla de las ocho provincias andaluzas, sin olvidar ningún rincón de nuestra comunidad. “El concepto de andaluz que se tiene está muy politizado. Sevilla es la capital y por lo tanto se ha tomado como referencia la forma de hablar de esta parte occidental de Andalucía. Queremos distanciarnos un poco de este hecho, y registrar todas las modalidades de habla andaluza y no excluir ninguna. Considerar los rasgos característicos de cada zona, ninguno es más andaluz que otro por usarse en una zona u otra. La lengua tiene que dejar de estar sometida a los gustos e intereses políticos”, apunta Morales.

Una plataforma desde la que lanzar una respuesta contundente ante las frecuentes descalificaciones y desprecio de ciudadanos de otras comunidades -a veces realizadas por figuras públicas- hacia una de las más destacadas señas de identidad de los andaluces: su habla. Esta filóloga sevillana explica así este hecho: “El andaluz es una variante que dista bastante del castellano estándar, lo mismo que ocurre con nuestra idiosincrasia. Lo que tenemos que plantear es por qué el resto del país lo ve tan diferente, por qué no se acepta que no es mejor ni peor, sino diferente”. “O al menos, que, si existen estos prejuicios, haya una base científica -que no tenemos ahora mismo- para desmontar esas críticas absurdas que escuchamos a diario”, apunta su compañero.

filologos academia andaluza de la lengua

Pero, ¿cuál es la actitud del andaluz ante los ataques a su forma de hablar? Según el estudio ‘El español hablado en Andalucía’, publicado por la Universidad de Sevilla, las hablas andaluzas están entre las más y mejor estudiadas de las variedades. Sin embargo, la abundante bibliografía existente no ha tenido repercusión en el conocimiento que el andaluz que no es especialista posee de su propia forma de hablar. El análisis detallado y exhaustivo, las reflexiones teóricas y la fijación de las zonas lingüísticas andaluzas han permanecido casi exclusivamente en el ámbito de la investigación, sin que haya habido después, en la sociedad en su conjunto -salvo rara excepciones- un reflejo adecuado de los que hoy se sabe sobre el habla andaluza.

De ahí los complejos lingüísticos presentes en la identidad de los andaluces y de ahí también la existencia entre los hablantes de numerosos tópicos infundados, de prejuicios o complejos basados en la ignorancia y de verdades a medias sobre el habla andaluza.

“Cuando llega el político de turno e insulta nuestra forma de hablar, todo el mundo lo defiende a capa y espada. Pero en otras ocasiones, una entrevista de trabajo o una exposición en clase, tendemos a castellanizar nuestra habla. Si mi atacan, saco la bandera y me defiendo, si no tengo asumido el prejuicio lingüístico. Los andaluces nos hemos convencido de que en ciertos ámbitos tenemos que esconder nuestra forma de hablar para mostrar mayor nivel de cultura o formación. Si existiese un espacio donde se dignificara el andaluz, algunas personas comprenderían que se puede ser muy culto y formado y hablar andaluz”, así explican los promotores de la Academia Andaluza del Habla estos prejuicios y complejos aireados no pocas veces en los medios de comunicación.

No escuchar a los profesionales de nuestra cadena pública hablar andaluz hace que los propios andaluces sintamos vergüenza de nuestra forma de hablar

Unos complejos visibles en la cadena pública andaluza donde, siendo un lugar idóneo para romper con esta situación, vemos a diario cómo los profesionales -andaluces en muchos casos-tienden a esconder su acento en espacios más “formales” como los informativos y dan rienda suelta a su forma de hablar en otros, como pueden ser programas de entrenamiento.

Una visión que comparten los filólogos que hoy entrevistamos. “No escuchar a los profesionales de nuestra cadena pública hablar andaluz hace que los propios andaluces sintamos vergüenza de nuestra forma de hablar”, lamenta Laura, “se contribuye así a alimentar ese prejuicio que existe sobre que hablar andaluz es hablar incorrectamente, cuando no es así. Todo parte de no haberle dado a las formas de habla andaluza el lugar que le corresponde. Cuando se escucha hablar a un gallego o catalán no se piensa que está hablando mal, sino que lo relacionamos con su identidad cultural, pero esto no ocurre cuando lo hace un andaluz”.

En este contexto, los filólogos creen que la Academia Andaluza de la Lengua ayudaría a romper con estos prejuicios y complejos asociados a nuestras formas de hablar. Para ello, han remitido esta semana un escrito a la Gerencia de Urbanismo para tratar con el delegado de la gerencia, el concejal Antonio Muñoz (PSOE), la posibilidad de aprovechar la iglesia del antiguo convento de San Hermenegildo, en la Plaza de la Concordia, como sede de la futura Academia Andaluza de la Lengua. “Creemos que es un espacio apropiado para una entidad como la que pretendemos constituir y que, por su condición de propiedad municipal sin ningún uso, podríamos sacar del estado de abandono en el que se encuentra actualmente”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*