VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO

Jorge Gershon: “No creo que un español medio sepa qué fue el Holocausto”

Barranquero Maya - 27/01/2017 04:06:28
Comunidad Judía Progresista Beit RaMBaM de Andalucía Jorge Gershon
Abordamos con la Comunidad Judía Progresista Beit Rambam la importancia que tiene el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto que se celebra este viernes.

Un 27 de enero como este pero hace 72 años se liberó el mayor campo de concentración y exterminio nazi, el ya histórico campo de Auschwitz (Polonia), donde fueron asesinados 1.100.000 personas, la mayoría judíos (un millón). Fue uno de los 13 campos de exterminio dedicados al asesinato a gran escala de la población judía y de otras minorías, provocando junto a numerosos campos de trabajo, de prisión o de tránsito, la muerte de seis millones de judíos.

También hay que tener en cuenta las víctimas provocadas por los pogromos (linchamientos), las muertes como consecuencia de las pésimas condiciones de vida de los guetos y otras formas de violencia y opresión de un sistema político creado sistemáticamente para la extinción de las minorías. Por eso hay estudios que elevan la cifra total de asesinados por el régimen nazi por encima de los 15 millones de personas, en su mayoría judíos, aunque también personas de raza gitana, negra, homosexuales e incluso discapacitados.

Pero ha sido esa fecha, la de este viernes, 27 de enero, la elegida por la comunidad internacional para fijar el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, oficializado a través de una resolución de Naciones Unidas fechada a 21 de noviembre del 2005. Sí, hubo que esperar hasta el 2005. En la resolución se insta a los estados miembros a elaborar programas educativos que inculquen a las generaciones futuras las enseñanzas del Holocausto para prevenir actos de genocidio en el futuro, se anima a la investigación y a la memoria, a preservar los lugares que sirvieron de exterminio, se rechaza toda negación, se condena toda manifestación de intolerancia religiosa y se reivindican medidas para movilizar a la sociedad en el recuerdo de lo que fue el horror del Holocausto.

En Sevilla, durante esta semana, se han celebrado diversos actos. Uno de ellos ha tenido y tiene sede (termina este viernes) en la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, y ha contado con la colaboración de la Comunidad Judía Progresista de Andalucía Beit Rambam, entidad que organiza este viernes a las 18.00 horas en el Palacio de los Marqueses de la Algaba otro acto de homenaje a las víctimas del Holocausto.

“Generalmente se hacen tres cosas. Una, intentar explicar qué fue el holocausto, pero no desde el punto de vista de cuántas personas murieron por el camino, que son datos, sino entender la filosofía del Holocausto, ¿cómo es posible que el ser humano llegase al punto de encontrar un grupo de personas que quisieran destruir a un grupo étnico y que la sociedad no lo rechazase. ¿Cómo es posible llegar a esa crisis moral con respecto al pueblo judío o con respecto a cualquier pueblo? De hecho haremos una acto especial por los gitanos, homosexuales, testigos de jehová, personas del pueblo eslavo, personas con discapacidad física o mental, porque no solo los judíos fueron asesinados en el Holocausto. Es la primera parte del acto. Después hay una tradición de encender seis velas, una por cada millón de judíos que fue asesinado durante el Holocausto nazi. Y luego hay una oración que se hace en hebrero por la elevación de esas almas”, explica Jorge Gershon , secretario general de la comunidad, con quien hablamos en el Centro de Interpretación Judería de Sevilla, situado en la Calle Ximénez de Enciso, del Barrio de Santa Cruz de Sevilla.

En este marco donde se exponen objetos y se muestran documentos, testigos de la presencia judía en Sevilla, Jorge nos explica la importancia de este día para la comunidad judía, focalizada en la necesidad de mantener la memoria de lo que significa el Holocausto.

Desde el punto de vista judío, recordar el Holocausto, conocer la Soah, es un deber moral

“La historia del pueblo judío en los últimos miles de años no ha sido fácil, es la historia de las persecuciones, de los problemas, de los pogromos, de las expulsiones, de las conversiones forzadas, etc, pero hay un punto que sobrepasa todo, que es el Holocausto nazi, que supuso la muerte de prácticamente un tercio de la población judía en todo Europa, estamos hablando de seis millones de almas”. “Dentro de la comunidad judía, desde el más chico al más grande, sabe sobre el Holocausto porque hay mucha insistencia a nivel educativo. El pueblo judío para lo bueno o para lo malo tiene una memoria de elefante y se preocupa mucho en mantener la memoria”.

Pero el peligro del olvido se hace más amenazador fuera de la sociedad judía y conforme pasan los años. “Existe el peligro. Yo creo que la comunidad judía se esfuerza mucho para que eso no ocurra, lo que pasa es que llegamos hasta donde llegamos y muchas veces se llega mucho a nivel interno pero cuesta mucho más llegar a nivel externo. El olvidarlo sería un drama, por un motivo, y es que cualquier pueblo que olvide eso está condenado a repetirlo. Desde el punto de vista judío, recordar el Holocausto, conocer la Soah, es un deber moral. Todo el mundo debe saberlo. Porque no afectó en exclusiva a la comunidad judía. Es una cosa que afectó a toda la humanidad y a muchos grupos”.

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“Creo que en general la sociedad es sensible con respecto al tema, que no frivolizan, pero uno, creo que hay un gran desconocimiento, y dos, creo que hay una actitud de “esto no fue conmigo”. No creo que se estudie de verdad. No creo que un español medio sepa que fue el Holocausto. No lo creo”.

Una muestra de los peligros, quizás no del olvido, porque está gente no da muestras de siquiera haber entendido algo (aunque igual parece pasarles a quienes deben de evitar su propagación), tiene que ver con la existencia de grupos llamados neonazis que incluso superan la esfera de lo social y llegan hasta escaños del parlamento europeo, los ejemplos más evidentes están en Grecia y Alemania, con Amanecer Dorado y el Partido Nacionaldemócrata de Alemania, pero no son los únicos.

No estamos hablando de hace 500 años, sino 72 (…), estamos hablando de ayer. No se ha hecho ese ejercicio de reflexión, no se ha enseñado que fue el Holocausto.

“Desgraciadamente es una cosa que está resurgiendo otra vez en Europa. Hay dos cosas, una, la gravedad de haber olvidado que es lo que ocurrió hace 72 años, no estamos hablando de hace 500 años, sino 72, si tenemos unos padres más o menos mayores o nuestros abuelos, ellos vivieron esa época, estamos hablando de ayer. No se ha hecho ese ejercicio de reflexión, no se ha enseñado qué fue el Holocausto”.

“Y dos, desgraciadamente no nos podemos olvidar que el antisemitismo es una cosa que existe, que está presente. Hay muchas maneras de reflejar el antisemitismo y esto se ve en muchos lugares. Hoy en día en mi opinión se ve mucho en relación con la actitud con Israel. Hay muchas personas que tienen un enfrentamiento muy claro con respecto a Israel o la política de Israel y detrás de esto hay un potencial antisemitismo”.

Ahí, en el conflicto israelí-palestino, se podría decir que reside una parte del rechazo que se cierne sobre el judaísmo hoy en día como extensión del rechazo que suscitan las políticas de Israel en relación con el pueblo palestino. No obstante, Jorge reconoce que no todas las críticas a la política de Israel tienen un sustrato antisemita. “Es obvio, pero hay que diferenciar lo que es el pueblo de Israel y el estado de Israel. Igual que una cosa es hablar del catolicismo y otra cosa hablar del Vaticano, son dos mundos diferentes. Esto no quiere decir que no apoye a Israel, estoy totalmente a favor de la existencia de un estado judío”. También rechaza con contundencia la equiparación que desde determinados ámbitos se hace del Holocausto con la situación palestina.

“Hay que diferenciar dos cosas, uno es la idea del nazismo que consiste en la destrucción de todos y cada uno de los miembros de un pueblo, y otra cosa es la política de guerra, y por desgracia esto es horrible para los dos pueblo, como cualquier país que está en guerra, es una desgracia para los dos pueblos”. “Cualquier persona que se atreva a relacionar lo que ocurrió con los nazis y los judíos y lo que ocurre entre la política israelí y la política palestina es un absoluto ignorante, y es grave, esa persona no sabe absolutamente nada”.

Las penurias del conflicto las ha sufrido el propio Jorge Gershon en primera persona, según cuenta. Concretamente en Tel Avív, donde vivió una temporada, al coincidir con la última escalada de violencia entre Palestinos e Israelitas, en 2012. Durante cuatro días asegura haber estado más tiempo metido en un búnker que en su habitación. “El tema de los cohetes era una cosa diaria. Es una cosa que desgraciadamente no nos llega aquí. Como el tema de los atropellos, que está ahora súper de moda, como hemos visto en otros lugares, en Europa, en Alemania y Francia, una persona se sube en un camión y atropella a todo el que se encuentra por delante, hace dos semanas ocurrió también que una persona atacó con un cuchillo, hay momentos conflictivos desgraciadamente”. Uno de ellos sucedió en la línea de autobús que frecuentaba para ir a estudiar. “Siempre tenía que coger un autobús. Hubo un día que fui en bicicleta y en uno de los autobuses de esa línea, que iba por la calle Rey Salomón, hubo una mujer, que se supone que iba embarazada, que se inmoló dentro del autobús”.

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Y bordeando la espiral discursiva que se abre al abordar este conflicto complejísimo, al exponer la desigualdad entre uno y otro bando, habida cuenta del potencial militar de uno y otro, Jorge rechaza la frivolización que se hace de los ataques palestinos y asegura que falta información de lo que ocurre en Israel. “Desde el punto de vista de la intención, la intención del que manda un misil no es que no muera ningún judío es que mueran cuanto más mejor”, señala sobre los ataques con cohetes palestinos.

Comunidad Judía Progresista de Andalucía Beit Rambam

La historia sobre la propia Comunidad Judía Progresista de Andalucía Beit Rambam comenzó en Córdoba en 2008 a través del propio Jorge y de Haim Casas, “mi hermano adoptivo”, según explica. “Hubo un momento en el que nos sentíamos muy solos desde el punto de vista judío, porque no había ninguna comunidad judía allí. Beit Rambam empieza como un proyecto que intenta poner en contacto las diferentes familias judías que había en Andalucía. Entonces muy rápido aparecen judíos que están interesados en Granada, en Córdoba, en Sevilla, en Cádiz. La evolución de ese grupo de personas que se unieron a Beit Rambam como algo cultural es la comunidad judía ahora mismo. Y como el grupo más grande de judíos está en Sevilla, que puede tener unas cuarenta familias, Beit Rambam, la asociación cultural, se traspasa a Sevilla, y entonces es cuando se convierte en comunidad religiosa”.

Concretamente Beit Rambam significa ‘La casa de Maimónides’, uno de los pensadores judíos más importantes, el más importante en la España del siglo XIII, según comenta Jorge. Además era Cordobés, de ahí su elección. Como comunidad, cuya sede está en la calle Feria, organizan diversas actividades que se pueden resumir en dos tipos, las religiosas, que se desarrollan en función del calendario judío, y las culturales, que consisten en diferentes actividades como clases de hebreo para niños, o clases de historia o conciertos. Su presidenta es Lelie Routman, con quien no hemos podido hablar por problemas de agenda, una mujer estadounidense afincada en Sevilla.

Y antes de todo eso, Jorge estudió Económicas en la Universidad de Sevilla, que fue para lo que llegó a la capital andaluza desde Melilla, su ciudad natal, hace doce años. De Melilla es su familia materna, la paterna es de Ceuta, ciudades que, según comenta Jorge, tienen comunidades judías muy importantes. “A partir de la expulsión de 1492 hay muchas personas que se van al Norte de África. Y en la época del Protectorado también hay muchos judíos que se van a Ceuta y Melilla”.

Jorge Klainman en una conferencia en la Universidad Pablo de Olavide. Foto: UPO

Jorge Klainman en una conferencia en la Universidad Pablo de Olavide. Foto: UPO

Ningún familiar suyo, ni cercano ni lejano, vivió el Holocausto, eso sí, ha conocido a personas que sobrevivieron a los horrores de aquel infierno, como por ejemplo a Jorge Klainman, quien estuvo en Sevilla en 2015 dando varias charlas, una de ellas en la sede de la Comunidad Judía Beit Rambam. “Hay dos cosas que llaman la atención, una, como insisten en la necesidad de recordar continuamente lo que ocurrió. Y segundo, no sabría explicarlo, pero el que recibe el mensaje en ningún momento escucha rencor, se escucha mucha ansiedad por que la gente sepa que es lo que fue aquel infierno”.

Y como recomendación para alejarse del olvido, para profundizar en el conocimiento, Jorge, más allá de obras literarias o cinematográficas que han abordado la cuestión, recomienda el museo del Holocausto que hay en Jerusalén, el Yad Vashem. “Tienen una página muy buena y en muchos idiomas, en la que no solamente hay videos, testimonios, de todas las personas. Cuenta muy bien el comienzo de la ideología nazi, cómo surge, hasta el desarrollo final. Yo creo que es lo mejor que hay ahora mismo en calidad, que no es una página, es un centro de información brutal”.

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