PATRIMONIO

Julián Sobrino: “En el Ayuntamiento están desbordados al gestionar el patrimonio de la ciudad”

Juanma Moreno - 11/02/2018 03:10:57
Julian Sobrino Ticcih
Las entidades ciudadanas que impulsan desde 2013 la recuperación del puente de hierro muestran su hartazgo ante los retrasos y la falta de comunicación por parte de Ayuntamiento y Puerto. Entrevistamos a Julián Sobrino, representante de Ticcih en la comisión derivada del acuerdo entre Urbanismo y la Autoridad Portuaria.

El puente Alfonso XIII o puente de hierro permanece abandonado y sin uso en una parcela del Puerto de Sevilla. Sigue pendiente de ser declarado BIC (Bien de Interés Cultural) y fuera del foco de las administraciones. Quizá el nutrido calendario electoral de fechas próximas espolee a algún gestor de la cosa pública, o aspirante, a plantear una solución para un monumento que es legado de la Exposición Iberoamericana de 1929 y fue desmantelado en 1992, cuando dejó de ser parte del paisaje fluvial de la capital hispalense para ser arrumbado.

En 2013, cuando se cumplía el décimo aniversario del traslado, tres entidades ciudadanas –Planuente, Ecologistas en Acción y Parque Vivo del Guadaíra- empezaron a trabajar para rescatar el puente de hierro. Su iniciativa se vio apoyada más tarde por otras entidades como la AVV Bermejales Activa, Adepa y Ticcih-España (The International Commitee for Conservation industrial Heritage).

Los resultados comenzaron a llegar en 2016, cuando el Defensor del Pueblo Andaluz diagnosticaba la situación de expolio de este bien. Tras esta voz de alarma, en abril, Ciudadanos presentó en Pleno municipal una moción en sintonía con el trabajo realizado previamente por las asociaciones implicadas. Con esta moción se acordó instar a la Autoridad Portuaria de Sevilla (APS) a mejorar la seguridad del puente y el Ayuntamiento se comprometía a promover una comisión para la recuperación del bien.

Mejorar la protección del puente de hierro ha sido uno de los pilares de la labor de las mencionadas entidades ciudadanas. Por ello exigían la inclusión del Puente Alfonso XIII en el catálogo BIC, un aspecto que el Pleno de la capital refrendó en octubre de 2016 en otra moción que se hacía eco de esta demanda.

puente hierro alfonso XIII

El otro objetivo de estas entidades es recuperar el puente de hierro dotándolo de uso. Contribuir a ello es el fin de la comisión o grupo de trabajo solicitado en la moción de abril de 2016. Sería el 28 de diciembre de ese año cuando la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla anunció la firma de un convenio con la APS en relación con el puente Alfonso XIII, del que derivaba el aludido grupo de trabajo, el cual debía estar constituido antes del 31 de enero de 2017. Finalmente fue el 20 de marzo de ese año el día de su creación.

No obstante, los incumplimientos y retrasos siguen estando presentes en este proceso. Esta comisión debía reunirse cada tres meses pero a día de hoy, casi un año después de su constitución, aún no ha sido convocada ni una sola vez. La Gerencia de Urbanismo y la APS tienen la encomienda de determinar el estado técnico del bien y un documento jurídico sobre el mismo. Ninguno de esos trabajos ha visto la luz ni tiene fecha prevista de presentación.

El patrimonio industrial y la ingeniería no forman parte de la mirada de las administraciones

Además, pese a impulsar la recuperación de este monumento del patrimonio industrial sevillano, las entidades ciudadanas solo pudieron acceder a esta comisión por invitación de grupos políticos que les cedieron sus vocalías, y no como miembros de pleno derecho. Así, Carlos Fernández de Planuente está por Ciudadanos, David Gómez de Ecologistas está por Participa Sevilla, y Julián Sobrino de Ticcih está por el PSOE. Adepa declinó entrar a esta comisión a través de la invitación del Partido Popular.

Para conocer el sentir de las asociaciones que impulsaron la recuperación del Puente Alfonso XIII hablamos con el profesor Julián Sobrino Simal, miembro del grupo de investigación ‘Ciudad, Arquitectura y Patrimonio Contemporáneos’.

Ante esta gestión del patrimonio, ¿qué sensación le predomina?

Mi sensación es que el patrimonio industrial y la ingeniería no forman parte de la mirada de las administraciones. Siguen siendo obsolescencias, siguen siendo objetos que han perdido su funcionalidad y que actualmente, a pesar del tiempo que llevamos proclamando los valores del patrimonio industrial, de la ingeniería y la obra pública, y a pesar de tener una ley andaluza, la ley de noviembre de 2007, que tiene un título dedicado a patrimonio industrial, las administraciones, incluyendo a la Autoridad Portuaria y al Ayuntamiento de Sevilla, no tienen el foco puesto en estos objetos.

Pero las administraciones sí que ponen el foco en algunos casos según su alcance social.

Eso es evidente, según las demandas sociales, según la presión, esto cambia. Por ejemplo, en casos de Sevilla como Artillería, Altadis, algo menos en la Fábrica de Vidrio de la Trinidad, son focos de cierta presión social y se van dando pequeños pasos, pero el puente está fuera de todo.

¿El rédito político se impone como criterio para definir el interés sobre estos bienes?

Por supuesto, no es en sí el valor intrínseco del bien cultural, sino las circunstancias que lo rodean lo que determina que la administración lo ponga en su agenda o lo deje de lado.

La reivindicación para recuperar el puente de hierro comenzó gracias al impulso asociativo en agosto de 2013, cuando iba a cumplirse el décimo aniversario de su traslado a la parcela donde está depositado. Hasta diciembre de 2016 no mueve ficha la administración, y en principio se recela de darle espacio a las entidades promotoras. La comisión nunca ha sido convocada, no hay comunicación desde la APS y la Gerencia y no hay noticias de los documentos técnicos y jurídicos comprometidos.

Sevilla necesita un organismo de gestión de sus bienes culturales patrimoniales

Pero todo esto se tiene que enmarcar en una visión más general. Esa visión viene desde los años 80, cuando numerosos puertos históricos, debido a las nuevas dinámicas urbanas, demográficas, logísticas, etcétera, cambian de sitio. Las actividades portuarias se tienen que mover y desde entonces, estos waterfronts, ya sean fluviales o marítimos, llevan a cabo a nivel mundial una estrategia de cara a la nueva ubicación de actividades, como en Sevilla se ha hecho desplazando hacia el sur las actividades portuarias. Esto significa que quedan en desuso antiguas áreas portuarias, sobre esto hay unas políticas a nivel internacional, las políticas puerto-ciudad, por las que las autoridades portuarias llevan a cabo las estrategias para valorar esos bienes que quedan en desuso y para ver cómo eso puede ponerse al servicio de la ciudad.

En Sevilla se han realizado seminarios y congresos sobre ese asunto pero nunca se ha llegado a configurar un plan director o un plan estratégico sobre qué hacer con las obsolescencias del Puerto de Sevilla en relación con la ciudad. No hay unas directrices claras y eso ha hecho que desde El Arenal hasta la Avenida de las Razas, y llegando hasta donde se encuentra reubicado el Puente de Alfonso XIII, hay toda una serie de instalaciones arquitectónicas y técnicas (grúas, restos de trazado ferroviario, tipos de pavimentos, etc.) que no están amparadas por un plan director para su reutilización.

De ahí la trayectoria del puente de hierro.

Sin entrar en vicisitudes respecto al desmontaje del puente, el problema es que se pensaba achatarrar en un primer momento, y cuando se pone en marcha una opinión pública para su salvaguarda es cuando el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria, calibrando sus responsabilidades, intentan resolverlo. Lo llevaron a la ubicación actual y está en abandono pero esto sucede porque no hay una estrategia definida para estos casos.

No existe una política clara de relación puerto-ciudad, aunque hay acciones positivas como el centro de interpretación de la APS en la Avenida de las Razas, que es muy interesante pero está desligado de la problemática general del patrimonio. Es algo ensimismado, metido en una nave industrial y con poca proyección con el resto de las instalaciones y, desde luego, con muy poca conexión con la ciudad más allá de los programas escolares.

Julian Sobrino Patrimonio industrial arquitectura_2

¿Qué ha aportado la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía en este sentido?

Solo marca la normativa en materia de protección y valoración de estos bienes, pero no existe tampoco una estrategia andaluza de protección industrial. Para este puente, que es una obra de ingeniería con un valor histórico importante y asociado al paisaje histórico urbano de Sevilla, llegamos a la conclusión de que tenían que hacer un estudio técnico de su estado actual, de sus patologías y estado de conservación tras tantos años a la intemperie y de las agresiones vandálicas sufridas. Y también se comprometieron a hacer una especie de análisis histórico de ese puente desde que se instala hasta hoy, en relación también con la titularidad y sus afecciones de propiedad. Y en tercer lugar, la comisión se encargaría de estudiar alternativas.

Recientemente, Manuel Gracia y Ángel Pulido, presidente y director de la APS, en su balance del año 2017 del Puerto de Sevilla, cuestionados sobre el estado de esos informes de carácter técnico y jurídico, no aportaron ningún dato sobre su contenido o fecha de presentación. Se limitaron a un escueto “están en proceso”. ¿Qué margen de maniobra os queda a las asociaciones representadas en la comisión?

Nuestra propuesta por parte de las entidades y de los partidos políticos representados en la comisión es solicitar con urgencia la convocatoria de una reunión donde rindan cuenta de lo realizado a lo largo de todo este año. Tanto de los incumplimiento como de los cumplimientos, que desconocemos.

En ese balance Gracia y Pulido señalaban que sin los informes carecía de sentido convocar a la comisión.

Pero es que el compromiso era tener realizados los informes.

Pese a no recibir aún información sobre el estado técnico y jurídico de este bien, desde las asociaciones implicadas se postulan algunas opciones.

Sevilla carece de un plan director para saber qué hacer con las obsolescencias del Puerto de Sevilla en relación con la ciudad

Sí, las alternativas iniciales pasan por su integración con el Parque de Guadaíra o un posible traslado a otro lugar, pero siempre que ese traslado no implicase la descontextualización absoluta del bien. Es decir, que siempre al ser un elemento de patrimonio industrial debía tener un contexto explicativo, ya sea dentro o fuera del puerto, pero que esté ligado a una lámina de agua, que tuviera unos carteles informativos y que el tratamiento de su reposición fuese adecuado para la integridad física del bien.

¿Qué valoración hace de la gestión del gobierno socialista con el patrimonio?

Mi valoración es que están desbordados. Sevilla es después de Barcelona la ciudad española con más bienes patrimoniales y es necesario que la ciudad tenga un organismo que gestione esos bienes culturales patrimoniales. Bienes de la entidad del Real Alcázar, Alfonso XIII, anticuario, museo de la cerámica, castillo San Jorge y podemos descender hasta una pequeña moneda del siglo XVI. Es una gran cantidad de patrimonio que carece de un servicio municipal u organismo que gestione directamente el patrimonio hispalense. Debería haber un plan director del patrimonio hispalense, un servicio que lo gestionara y un plan estratégico general de patrimonio cultural de la ciudad de Sevilla.

¿Pero ha apreciado cambio de actitud pese a la falta de recursos?

Eso sí, cambio de actitud sí. La sensibilidad del equipo gobernante es máxima pero el problema es la gestión, solo con sensibilidad no resolvemos los problemas.

Se refirió antes a las estrategias puerto-ciudad. Actualmente está en periodo de alegaciones la Delimitación de Usos Portuarios del Puerto de Sevilla, que prevé que un seis por ciento de sus suelos adopten nuevos usos, sobre todo el tramo de la Avenida de la Raza hasta el puente de hierro. ¿Qué le parece?

Esta es una operación puramente especulativa para proveer de fondos a la APS. Me parece una equivocación absoluta porque ya hemos visto que sucedió con la noria. Si la APS considera que sus suelos sin actividad son enajenables para actividades privadas sean cuales sean, independientemente de si dañan al paisaje, de si aportan valor, de si la empresa es viable… insisto, la APS debe tener un plan director para el patrimonio histórico acumulado desde hace siglos por el puerto de Sevilla.

Para la Avenida de las Razas hay miles de iniciativas pero son iniciativas desligadas de una organización estructurada. Cómo debe ser el crecimiento y los usos del puerto histórico de la ciudad de Sevilla, esa debe ser la perspectiva.

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