PATRIMONIO

La Junta y Adepa alcanzan un acuerdo para desbloquear la restauración de las Atarazanas

Agencias - 19/05/2017 00:50:15
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Vázquez Consuegra debe reelaborar el proyecto inicial incorporando los acuerdos adoptados entre la Consejería de Cultura y la asociación.

La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, propietaria de las Reales Atarazanas, construidas en 1252 y declaradas Bien de Interés Cultural (BIC), y la Asociación para la Defensa del Patrimonio de Andalucía (Adepa), están en el “tramo final” de la negociación impulsada entre ambas partes para resolver el conflicto derivado del proyecto de restauración y adaptación del monumento.

Mientras fuentes de la Consejería de Cultura han señalado que la negociación está “en su tramo final”, Joaquín Egea, portavoz de Adepa, ha manifestado que merced a las “muchas reuniones” entre ambas partes durante los últimos meses, su organización se encargará durante la próxima semana de elaborar “un documento” con la redacción de todos y cada uno de los puntos en los que ambas partes están “de acuerdo”.

Colectivos conservacionistas tachan el proyecto inicial de “crimen patrimonial”

El proyecto de reforma y adaptación del monumento, diseñado por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, se encuentra cautelarmente suspendido por orden del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número nueve, en el marco del recurso promovido por Adepa contra la licencia de obras concedida por el Ayuntamiento para la actuación. Y es que además de recurrir la licencia como tal, Adepa había solicitado la suspensión provisional de la misma, hasta la resolución del litigio.

El diseño del proyecto plantea restaurar y adaptar como centro cultural el citado recinto histórico, formado por restos de la antigua muralla almohade, siete naves de las atarazanas medievales del siglo XIII, restos del apostadero de la Carrera de Indias de los siglos XVI y XVII y edificaciones de la Real Maestranza de Artillería pertenecientes a los siglos XVIII, XIX y XX.

Pero aunque la iniciativa cuenta con aval de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico e incluso licencia de obras, los colectivos conservacionistas lo tachan de “crimen patrimonial”. Principalmente, critican que la iniciativa no recupere la cota original del monumento y prevea “la reforma de dos cuerpos edificados sobre las naves dos y cuatro, modificando sus cubiertas, cerramientos y distribución interior”, con la instalación de “varias escaleras mecánicas y un nuevo forjado”, entre otros aspectos.

Además, critican la previsión de incorporar “micropilonos de hormigón a los pilares originales”, lo que a su juicio supone “introducir elementos nuevos disruptivos con el entorno y contrarios a la conservación íntegra” del monumento, sobre todo porque los micropilonos de hormigón “no salvaguardan el patrimonio arqueológico” del monumento.

Al respecto, el informe emitido en su momento por el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos por sus siglas en inglés) señalaba que el proyecto de intervención adolece en mayor o menor medida de una “carta de riesgos, estudios previos y un plan director”, recomendando “suspender” la actuación hasta la redacción de tales documentos, para someter después el proyecto a las determinaciones de la carta de riesgos o el plan director.

Según Joaquín Egea, después de que la Junta anunciase una excavación en la parte de la muralla almohade con una superficie de 1.200 metros cuadrados, que permitirá la recuperación integral de la muralla hasta la cota original de las atarazanas primitivas, ambas partes han acordado ahora “excavar” la superficie de las naves seis y siete del recinto hasta su nivel “de origen”, así como “un pasillo” hasta la zona de la barbacana y la muralla almohade, para crear “un recorrido” por la superficie “original” del monumento.

Además, y entre otros aspectos, ambas partes habrían acordado suprimir tanto “los micropilotes”, como unas escaleras mecánicas previstas en el diseño original, el acceso libre hacia la calle Dos de Mayo y la cafetería también prevista. De otro lado, ambas partes habrían acordado mantener “las entradas de luz de las naves” y recuperar las antiguas cerámicas de la entrada del monumento, entre otras cosas.

En cualquier caso, Joaquín Egea ha expuesto que aunque el acuerdo “está prácticamente cerrado”, su organización no retirará su recurso judicial hasta ser firmado el documento como tal y “redactada” la modificación del proyecto arquitectónico diseñado por Guillermo Vázquez Consuegra, pues se trata de una “modificación muy importante” del diseño original.

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