FERIA 2017 | ¿SABÍAS QUE...?

La uniformidad de la Feria de Abril a través del pintor Gustavo Bacarisas

Sevilla Directo - 27/04/2017 06:00:45
caseta feria abril
El pintor gibraltareño fue una figura importante en la historia de la Feria pues ayudó a implantar una uniformidad decorativa al Real y a sus casetas.

Y siendo como somos los sevillanos, ¿de dónde viene esa uniformidad que se ve en el Real de la Feria? Pues viene a través de dos fechas, por un lado del año 1877, cuando una visita de la Reina Isabel II motivó la necesidad de unificar el decorado del Real, lo que originó los farolillos de papel, diseñados a través de los bocetos del pintor Gustavo Bacarisas, quien se inspiró en las lámparas chinas. Especialmente exitosos fueron cuando en 1883 el Real adquirió suministro eléctrico. No obstante no fue hasta 1983 cuando una ordenanza municipal reguló el uso del farolillo.

En lo que respecta a las casetas, fue en 1919 cuando se consiguió cierta homogeneidad en los estilos a través de un diseño de Gustavo Bacarisas, quien ideó las ya típicas pañoletas, aunque oficialmente no se recogiera hasta las ordenanzas de 1983, especialmente ofreciendo instrucciones para el montaje, como por ejemplo indicando las medidas de la barandilla, el tipo de lonas, los colores… así como también para la seguridad, el vertido de residuos y la decoración, permitiéndose cierta libertad creativa no obstante.

En base a esa creatividad, la Delegación de Fiestas Mayores convoca todos los años el tradicional concurso de exornos de casetas con premios para dos modalidades: casetas de un módulo y casetas de dos o más módulos. La inscripción se podrá realizar hasta las 20.00 horas del martes 2 de mayo, y el fallo del Jurado se emitirá en la Caseta Municipal, a partir de las 22.00 horas del Jueves de Feria.

Las casetas, epicentro de la fiesta, de ahí que el Real sea todo un terremoto festivo, en sí mismas datan de aquellos tenderetes dispuestos con lonas para el comercio del ganado en los orígenes de esta fiesta, a mediados del siglo XIX. Posteriormente se fueron instalando casetas con distinta motivación, primero para vigilar el recinto (1849), después para la venta de turrones y otras comidas, bebidas y chucherías (1850), aumentando su número a medida que disminuía el carácter comercial de la fiesta, derivando en lo que hoy se conoce como caseta de feria, esos armatostes de tubos metálicos cubiertos por lonas a rayas que como por arte de magia o por magia del arte se transforman en templos de fiesta.

Así, de las 1.051 casetas existentes este 2017, 523 son familiares, 507 son de entidades, cuatro son Municipales, seis son de los distritos y once son de servicios, como los de Protección Ciudadana, los de los Bomberos, o los del servicio de niños perdidos. Como novedad este año se ha habilitado una caseta dedicada especialmente aunque no exclusivamente a la atención del turista.

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