REPORTAJE | SALUD

Leche materna: un oro blanco de vida

Juanma Moreno - 30/07/2017 01:21:49
De izq. a der.: Elena Díaz, Charo Cotán, Pepa Aguayo y Toñi Rosas. / J.M. De izq. a der.: Elena Díaz, Charo Cotán, Pepa Aguayo y Toñi Rosas. / J.M.
Tras un año de rodaje, el banco de leche materna del Virgen del Rocío ha recibido la solidaridad de 128 donantes y suma 187 receptores. Unos hermanos de leche beneficiados por la pureza y las inigualables propiedades de un elemento considerado como auténtico oro líquido.

Donar siempre es regalar, pero donar leche es dar vida. Es especial porque es un ejercicio de generosidad, que de forma anónima, realizan algunas madres en una etapa de sus vidas que requiere los máximos esfuerzos para la crianza de sus hijos. Donar leche materna ayuda a los bebés más vulnerables y ayuda a madres que transitoriamente no pueden amamantar a sus hijos. Ese esfuerzo extra de una mamá donante supone un acto de empatía de un valor incalculable que contribuye decisivamente a mantener intacto el vínculo entre madres e hijos.

Por eso, trabajar en la promoción de la lactancia materna es una labor fundamental. Lo saben en la Unidad de Neonatología del Hospital Virgen del Rocío, donde consideran que la leche materna es oro líquido. Allí cuidan al extremo este alimento que, a su vez, es el mejor fármaco para la recuperación de los bebés. Los prematuros con menos de 32 semanas de gestación, aquellos que pesan menos de 1.500 gramos al nacer, o aquellos que presentan cardiopatías son los beneficiarios preferentes de leche donada.

Estos criterios son los mismos que se aplican en la sociedad internacional de bancos de leche y están avalados por organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef, que defienden que la leche donada es la mejor alternativa para niños enfermos o prematuros. Se trata de un bien que favorece el neurodesarrollo, previene ante patologías intestinales y cardiovasculares, y protege ante alergias y enfermedades autoinmunes.

“Es oro líquido, le decimos, un medicamento natural. La leche materna tiene propiedades biológicas, bioactivas, tiene prebióticos, células madre, hemoglobina… mientras más se investiga la leche materna más propiedades beneficiosas se descubren y en ningún momento se han detectado propiedades no beneficiosas”. Son palabras de Pepa Aguayo, jefa de la Unidad de Neonatología del Hospital Virgen del Rocío.

Pepa Aguayo es la jefa de la Unidad de Neonatología del Hospital Virgen del Rocío. / J.M.

Pepa Aguayo es la jefa de la Unidad de Neonatología del Hospital Virgen del Rocío. / J.M.

Explica que, aunque como promedio se administra leche donada a los bebés hasta que llegan a tiempo de término (40 semanas), “nuestro objetivo es rescatar antes a la madre, mientras no tiene producción de leche o no tiene suficiente la apoyamos pero el objetivo principal es que el niño reciba la leche de su propia madre”. Para alcanzar ese reto es necesaria una buena dosis de apoyo mutuo y psicología. “La mayoría de las mujeres con soporte, con maridos colaboradores… lo logran. Es muchísima la importancia que tiene la psicología en la biología, las hormonas de la lactancia funcionan mucho con las emociones y por eso el entorno afecta directamente”, añade la neonatóloga.

“Recuperar a la madre”, esperar a que la madre produzca su propia leche para su hijo. Ese es el objetivo fundamental a corto plazo, pero más allá de los casos concretos, la razón de ser de un banco de leche es promocionar la lactancia. No se trata solo de preparar un producto de calidad para el consumidor, sino de apoyar y mimar a las madres de estos bebés y a las mamás donantes.

“En la Unidad de Neonatología trabajamos para hacer un grupo de madres comprometidas con los beneficios de la leche materna y con su importancia para la salud de los niños”, nos explica Elena Díaz, enfermera coordinadora del banco de leche del Virgen del Rocío. Hasta ahora han sido 128 madres donantes que han aportado 661 litros de este oro líquido. Pero la cantidad no es lo más importante cuando hablamos de un nutriente tan preciado. En esta unidad cada donante es un tesoro. Por eso las miman y logran un elevado grado de fidelización de esas mujeres, que entre los avatares de la crianza de un bebé, sacan tiempo para extraer y compartir ese excedente vital.

“Cualquier dosis es necesaria y bien recibida. Es importante que las madres donantes expliquen cómo han adaptado su vida a la donación porque eso ayuda a la promoción de la lactancia, y además es un acto de generosidad tremendo” subraya Pepa Aguayo.

La experiencia de una mamá donante

Una de esas madres es Rocío, quien descubrió la existencia de este banco de leche gracias a que otra madre acudió a una de las sesiones informativas que realiza el Colectivo La Leche y lo compartió en un grupo de Whatsapp de madres primerizas. Desde entonces no lo dudó y durante seis meses compatibilizó la lactancia de su bebé con la donación.

Rocío es una madre trabajadora que al final del día dedica tiempo en casa para extraerse leche para donar.

Rocío es una madre trabajadora que al final del día dedica tiempo en casa para extraerse leche para donar.

“Salvo la dificultad de ser mamá trabajadora y encontrar 20-30 minutos para extraerme la leche no he encontrado ningún problema. Las encargadas del banco de leche te facilitan mucho la donación y es posible entregar la leche a cualquier hora” nos cuenta Rocío. Ella está convencida de los beneficios que tiene la leche materna y se hizo donante “porque toda mamá que quiera darle a su hijo leche materna debe tener ese derecho más allá de sus propias posibilidades”. “Si hay madres que desde el primer día no pueden darle leche materna a su hijo y yo puedo ayudarla a cubrir esa necesidad creo que es algo muy importante y a la vez sencillo. Dar el pecho a tu hijo es lo más natural y es el alimento más completo que se le puede ofrecer a un bebé, por lo que contribuir a hacerlo posible merece muchísimo la pena” describe.

Y es que como cuenta Rocío y nos explican en la Unidad de Neonatología, la donación de leche permite salvar las dificultades iniciales de algunas madres para amamantar a sus hijos –normalmente a consecuencia de partos prematuros o vía cesárea-, evitando así que se rompa ese vínculo natural. “Debe ser muy dura una situación donde tu hijo sufre algún problema y tú, queriendo hacerlo, no puedes darle el pecho porque aún no tienes leche. Personalmente he disfrutado mucho dándole el pecho a mi hijo, pese a haber tenido varias complicaciones al principio, por eso con la donación también ayudamos a las madres a que puedan disfrutar dando de mamar a sus hijos cuando les sea posible”.

El proceso de trazabilidad de la leche donada comienza con la extracción con un correcto etiquetado y conservación.

El proceso de trazabilidad de la leche donada comienza con la extracción con un correcto etiquetado y conservación.

Un proceso seguro

Junto a Pepa y a Elena, en nuestra visita al banco de leche conocemos a Toñi y a Charo, otras de las responsables de controlar y garantizar la trazabilidad de todo el proceso de donación y recepción. Éste empieza con una entrevista a las madres interesadas en donar leche, tras comprobar que llevan una vida saludable, se les practica un análisis de sangre para descartar enfermedades contagiosas. Después de eso son informadas sobre cómo extraerse la leche, cómo etiquetarla y cómo conservarla.

El banco de leche cuenta con una sala de extracción, usada principalmente por madres que tienen ingresados a sus hijos en la Unidad. Lo habitual en las donantes es realizar la extracción en casa, entonces deben congelarla y traerla al hospital antes de que transcurran 15 días. Una vez allí se realiza el primer control organoléptico y se comprueba que la leche llega efectivamente congelada. Después se realiza un proceso de pasteurización, tras el cual la leche se pone en cuarenta durante 48 horas mientras se realiza un cultivo de cada lote y luego pasa a congelarse a menos 20 grados. Ahí se inicia un plazo de tres meses para su entrega definitiva.

La idea fundamental es que todo niño recién nacido que precise leche donada la reciba

Pepa, Elena, Toñi y Charo ponen cara a un equipo formado por todos los miembros de la Unidad de Neonatología del Virgen del Rocío y que durante años se ha formado específicamente en las tareas propias de un banco de leche. Se trata de un servicio de calidad impulsado por un grupo de profesionales, en un proceso que ha sido más lento de lo deseado a consecuencia de las restricciones derivadas de la crisis económica. Un reto profesional que tiene mucho de personal porque al método y la dedicación de este espacio antecede una concienciación básica sobre los bienes de la lactancia materna.

Esa formación específica y ese compromiso necesario lo han demostrado también de manera especial desde la Unidad de Neonatología del Hospital Virgen del Valme, y por eso, desde hace unos días se ha convertido en el primer centro satélite de este banco de leche. “Durante nuestro primer año de rodaje hemos comprobado el circuito de calidad y que todo funciona, la idea ahora es externalizar el banco y que todos los niños recién nacidos con criterio de leche donada, durante el período que lo precisen, tengan derecho a recibirla” explica Pepa Aguayo.

En esta nueva etapa del banco de leche los neonatos del Valme serán los primeros beneficiarios. El modelo a seguir es el del banco de sangre, de hecho compartirán el mismo sistema de transporte, con el objetivo a medio plazo de que Sevilla surta de leche donada a centros sanitarios de toda Andalucía occidental y el banco de leche de Granada abastezca a la zona oriental. Actualmente existen contactos avanzados con el Hospital Macarena y también se han interesado desde Cádiz y Huelva.

En una segunda fase de esta colaboración con Valme, se prevé que el hospital de Bellavista actúe como centro de captación de mujeres donantes de leche materna. Elena nos explica que todo el proceso de donación, pasteurización y trazabilidad de la leche se seguirá haciendo en el Virgen del Rocío. Junto a la adhesión del Valme hay en marcha una campaña de formación para que profesionales de otros centros del sistema sanitario público andaluz impulsen la promoción de la lactancia y aprendan cómo ayudar a las madres y cómo manipular la leche donada.

Como concluye Pepa Aguayo, esta colaboración es el fruto de un proceso de compromiso con la lactancia materna y con otras acciones llevadas a cabo en ese centro, como su designación como Hospital Amigo de los Niños. Un proceso de humanización en el trato a los pacientes, que es seña de identidad del grupo profesional que atiende este banco de leche y que es básico para el éxito de su misión.

Para contactar con el Banco de Donación se puede escribir al correo electrónico bancodeleche.hvr.sspa@juntadeandalucia.es o llamando al teléfono 955 01 38 67.

 

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Charo Cotán preparando dosis para bebés ingresados en la UCI

Foto: Juanma Moreno

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