CINE

Peter Greenaway, el cine como un lienzo en movimiento

Antonio Guerrero - 12/11/2015 06:00:07
Un fotograma de 'Eisenstein en Guanajuato' Un fotograma de 'Eisenstein en Guanajuato'
El Festival de Cine de Sevilla (SEFF) presenta la última cinta del británico, 'Eisenstein en Guanajuato'.

Peter Greenaway es en realidad un pintor. Nacido en Gales en 1942, se formó como tal en su juventud; es algo que puede verse en su ya larga filmografía, que puede considerarse como un feliz accidente, o una curiosa exhibición permanente que no deja de crecer. Los planos llenos de rigidez, las largas secuencias en una única toma son sus cuadros móviles, a menudo cuajados de detalles visualmente llamativos, o con información importante para la trama (cuando la hay) de la película. Ya desde ‘El contrato del dibujante’ (1982) trama y pintura estaban unidas de forma inextricable en un trabajo de fortísima naturaleza programática. En ‘La ronda de noche’ (2007) cuadro y película son prácticamente lo mismo. Hombre de carácter, su vida cambió a los 16 años, cuando vio ‘El séptimo sello’ (1957), de Ingmar Bergman. Fue entonces cuando decidió hacerse cineasta. No necesariamente para contar historias, pues opina que para eso ya están los escritores. Está más interesado, por ejemplo, en la arquitectura -la explícita ‘El vientre del arquitecto’ (1987)-, o el cuerpo humano, más en concreto en las posibilidades del desnudo. “El cine”, dice distanciándose, “básicamente examina primero una personalidad y el cuerpo después”.

Los planos llenos de rigidez, las largas secuencias en una única toma son sus cuadros móviles

Greenaway ha vuelto este año con su último film, ‘Eisenstein en Guanajuato’, que podrá verse en la nueva edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF). La película cuenta el viaje de Sergei Eisenstein a México en 1931, donde el realizador ruso rodó ‘¡Que viva México!’ y asumió su propia homosexualidad. Este hecho cambiaría su forma de hacer cine para siempre. En el reparto aparecen nombres como los de Elmer BäckStelio Savante, Maya Zapata o la que fuera compañera de Hugh Laurie en la serie ‘House’, Lisa Owen. Nombres no demasiado conocidos para un proyecto, como siempre, poco convencional.

Pero que esta vez ha levantado ampollas. La película ha sido bien recibida por la crítica en general, aunque ha encontrado una mayor resistencia en el lugar más sensible a la historia que cuenta: la Rusia de Vladimir Putin no lleva demasiado bien que se hable tan a las claras de las supuestas tendencias sexuales del que posiblemente fue su mayor creador cinematográfico. El trabajo de Greenaway reconoce ser una ficción acerca de hechos reales, pero eso no ha suavizado la polémica. “Los rusos estaban muy enojados de que un extranjero hiciera una película sobre su más grande realizador”, comenta, “¿pero por qué no la han hecho ellos?”.

Greenaway Eisenstein 3

Según Greenaway la homosexualidad del genio ruso es patente en cintas como ‘El acorazado Potemkin’ (1925), y llega a afirmar que los cañones del film sugieren erecciones. Insinuaciones y conjeturas nada más, pero también material suficiente para una película sobre el cine, y el amor y la muerte como condiciones no negociables de nuestra existencia, ésta última tan presente en la cultura mexicana. A pesar de todo -ha llegado a recibir correos “llenos de odio”- el director ha sido invitado al Festival de Cine de Moscú, la ciudad a la que Eisenstein volvió para casarse con su secretaria Pera Attasheva en 1936, justamente el año en que Stalin prohibió la sodomía, y donde dice sentirse muy popular.

No hay capital ruso, sin embargo, ni tampoco británico. La coproducción se reparte entre Bélgica, Francia, Finlandia, Holanda (hogar de Greenaway en la actualidad) y por supuesto México, donde transcurre el grueso de la acción. Como es habitual, la banda sonora es especial. Ya no está Michael Nyman; tampoco es probable que vuelvan a trabajar juntos, pero la partitura de ‘Montescos y Capuletos’ de otro Sergei, Prokofiev, es un lujo perfectamente coherente con la historia -“los dos temas de la película son Eros y Tánatos”, dice el director-  y la estética recargada y barroca por la que Greenaway es conocido. La cinta, seleccionada por la European Film Academy (EFA), será exhibida este miércoles día 11 en las salas 10 y 11 a las 22.15, y los días 13 y 14 a las 19.45 y 22.15 horas respectivamente, en las salas 10  y 12 de los cines de Nervión Plaza.

Acusa a la industria de ser reaccionaria y no producir cosas nuevas, y considera que “está en manos de gente con poco talento”

Peter Greenaway recibió un Bafta honorífico el año pasado por su destacada contribución al cine británico, seguramente el premio cinematográfico más prestigioso de las islas. Nada mal para una carrera con un único éxito comercial claro, ‘El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante’ (1989). En cuanto al futuro, piensa que el cine digital salvará a una expresión artística que, según él, ha quedado estancada. Sus posibilidades son especialmente interesantes para él, pues le permiten “concebir la película como una pintura” y cambiar lo que estime necesario. Acusa a la industria de ser reaccionaria y no producir cosas nuevas, y considera que “está en manos de gente con poco talento”. El suyo parece estar intacto.

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