CRÓNICA | SFC 1 - GIR 0

Sigue la fiesta

Sevilla Directo - 11/02/2018 14:30:57
sevilla girona
El Sevilla se impone por la mínima al Girona con un gol al inicio de la segunda parte de Sarabia. Sin Banega, y con un Sergio Rico salvador, que paró un penalti en la primera parte, los andaluces vuelven a lograr una victoria en liga y se acercan un poco más a los puestos europeos.

Miguel Ibáñez | Dolor de cabeza, irritabilidad, malestar general y nauseas son los efectos secundarios de una borrachera. Lo que se llama resaca. Y dicen que para paliar sus efectos no hay nada mejor que volver a tomar una copita de alcohol; una cerveza suele funcionar. El Sevilla venía de una fiesta de las buenas, de las de celebrar hasta altas horas, de las que te salvan la temporada. Había que festejarlo por todo lo alto, y se hizo. Pero este domingo por la mañana había que calibrar el estado real del celebrante. Si quieres salir, tienes que dar el callo al día siguiente en el trabajo, dicen las madres. Y en eso estábamos hoy, en ver si los jugadores se enfundaban el mono de faena y cogían por los cuernos el toro de la liga, donde el camino es cada vez más titubeante. Ya pasaron las Copas, quedan aparcadas en un cajón. La liga y la liga era la consigna.

Para ello el preparador italiano, poco amigo de las rotaciones, infausto recuerdo la semana pasada en Eibar donde sí las probó, alineó el once de gala. El mismo que consiguió el miércoles la clasificación ante el Leganés en semifinales. El único cambio el obligado de Banega por lesión (aunque también estaba sancionado para este partido). Decimos único pero en realidad es como si le faltará al equipo toda la columna vertebral. El argentino, según se ha demostrado en lo que llevamos de año, es el alma y el cerebro; aquel al que todos miran cuando las cosas se ponen feas, y cuando no, también. La incógnita era ver cómo respondía el equipo tras la Copa, sin su pilar más importante. De nuevo los fichajes de invierno al banco. Delante el Girona de Machín, un equipo de los que compiten de verdad, con la baja sensible de su hombre gol Stuani. A priori un rival incómodo. De buena mañana.

La consigna de los catalanes estaba clara desde el primer minuto; presión alta arriba para intentar ahogar la mermada sala de máquinas nervionense. Y así transcurrió la primera mitad. El Sevilla no conseguía fluidez en la creación, y el Girona, que se fajaba más que los locales, estaba muy cómodo y bien plantado sobre el terreno de juego. Solo Franco Vázquez daba señal de poder llevar el balón arriba, donde la influencia de Muriel era muy escasa. En las bandas ni Sarabia, ni Correa, especialmente desacertado este, lograban abrir el campo y mandar algún centro que inquietara a los visitantes. Solo destacar una ocasión clara del Sevilla en los pies de Sarabia, que mandó al lateral de la red un buen pase filtrado entre la defensa del Mudo Vázquez.

El partido, que tuvo muy poco ritmo hasta el minuto 39, se desató cuando el colegiado señaló penalti por una mano de Muriel tras un lanzamiento de falta del Girona. La pena máxima fue atajada por Rico, que se resarcía, de alguna manera, de sus últimos errores. La grada se indignaba con el árbitro, y los últimos cinco minutos fueron muy broncos, llegándose a producir varias tanganas entre los jugadores de los dos equipos. Pitada monumental al trío arbitral al descanso.

A pesar del resultado final (1-0), el segundo acto fue un compendio de los defectos y las pocas virtudes que arrastra el Sevilla desde el inicio de temporada. No pudo empezar mejor. Ni un minuto se había cumplido y Correa aprovechaba un balón largo para definir ante Bono. El balón entró con suspense, pero entró. Todo de cara. Pero ahí empieza el debe de los rojiblancos. Incapacidad total para cerrar los encuentros y una alarmante falta de físico, alimentada por el poco refresco desde el banquillo en el que incurre Montella una y otra vez, no sabemos si porque es su forma de actuar, o por una falta de confianza en la totalidad de la plantilla. Con un Girona, muy voluntarioso pero dejando cada vez más espacios, no supo en ningún momento sentenciar el marcador. No supo o no quiso, porque da la sensación a veces que no quiere dar el paso adelante que le haga reinar los partidos, ser un conjunto fuerte y fiable. Solo otro mano a mano a mano de Sarabia, que ya desaprovechó uno en la primera mitad, fue la producción ofensiva de los hispalenses. Con estas se llegó al final, con más sufrimiento del deseado, y no por los ataques visitantes, sino por la sensación de que en cualquier momento te pueden empatar.

Pero al final el marcador es lo que manda. La pelota parece que está entrando. Flamante finalista de Copa y ahora este resultado que lo devuelve a la senda de la victoria en Liga, donde no debe perder esta costumbre para acercarse más al objetivo europeo. Un 1-0 final que viene fenomenal para afrontar el reto de recortar puntos a Villareal y Valencia, afianzar los brotes verdes vistos desde la llegada de Montella, y afrontar una histórica eliminatoria de Champions ante el Manchester United.

Sevilla FC 1: Sergio Rico, Jesús Navas, Mercado, Lenglet, Escudero, NZonzi, Pizarro, Vázquez (Geis, minuto 84), Sarabia (Layún, minuto 77), Correa y Muriel (Ben Yedder, minuto 64).

Girona FC 0: Bono, Ramalho, Bernardo, Juanpe, Aday, Mojica (Planas, minuto 77), Pons (Aleix García, minuto 45), Granell, Borja García, Portu y Olunga (Lozano, minuto 65).

Goles: 1-0, minuto 46: Sarabia.

Arbitraje: Jaime Latre, aragonés. Amarillas para Muriel, Borja García, Pizarro y Aday.

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