BIENAL FLAMENCO / TODA UNA VIDA

Toda una vida flamenca

Sevilla Directo - 02/10/2014 14:53:51
Foto: Antonio Acedo Foto: Antonio Acedo
Una crítica de Antonio Ortega al espectáculo 'Toda una vida', representado este miércoles en el Lope de Vega.

La Bienal le ha querido dar el sitio a los mayores y el sitio se lo han dado ellos a la Bienal, porque con este recital de tanta flamencura, se alivian las heridas que otros, los que representan el futuro de este arte, nos vienen abriendo con ciertos desmanes que más que aportar al flamenco, restan. Pero anoche los viejos fueron los más modernos. ¿Se puede ser más rompedor bailando que Carrete con esa forma de descolocar los brazos, y esas posturas de las manos? ¿Más renovador que la Cañeta con sus ingeniosas invenciones letrísticas? Ejemplo de ocurrencia, ésta, por tangos trianeros: “Ya vienen bajando por las escaleras/ filetes empanaos en las fiambreras”. La antigua modernidad la firman ellos, con todo el arte y las tablas que a sus espaldas acumulan. Algunos de los protagonistas de “Toda una vida”, rozan los ochenta años y otros ya los han atravesado, pero anoche dieron un ejemplo de soberbia y de orgullo artístico, de poderío y de conocimientos. Romerito de Jerez se marcó un cante por soleá y otro por bulerías de quilates jondos, ¿de dónde le salió esa voz tan limpia?; Rancapino le puso alma a la malagueña del Mellizo y el corazón a la seguiriya corta, su voz es tan dolorosa, que hiere escucharlo, pero anoche al hilillo agónico que ya le queda le sacó la sabia y conmovió. Esa seguiriya, por cuánto supuso, no tiene precio; Curro de Utrera recogía el testigo en el orden de intervención, tiene ochenta y siete años en la talega, lo suyo es algo sobrenatural a juzgar por cómo conserva la voz. La medida de su cante siempre la dominó el rigor estético y el academicismo, y esas fueron las señas de la soleá y de la caña que interpretó. Quedaba en esta primera parte la actuación de la Cañeta de Málaga, que esperaba impaciente su turno. Ella lo canta todo, pero a su forma. Ésa es la Cañeta: una cantaora festera espectacular que todo lo interpreta como quiere, porque lo suyo es anarquía, gracia, pujanza, fuerza, ángel, improvisación y alegría. El taranto con el que inauguró su primera intervención, se lo llevó allí donde ella sabe decirlo, pero en los tangos…, en los tangos es una maestra. De herencia le viene ya que es hija de la Pirula. Ella acaparó el centro de atención con su añeja frescura.

Cuando el Peregrino se centró en el escenario al compás de los tangos extremeños, para abrir la segunda parte del recital, el tiempo retrocedió a la época de los cafés cantantes, así es como se tuvo que bailar en aquellos primeros años de la profesionalización del flamenco. El Peregrino es una estampa en sepia, sus manos, sus pies, sus brazos, la colocación del tronco y la cabeza, todo él es sensacionalmente arcaico. Otro color, de parecidas tonalidades, es el baile de Carrete de Málaga. Carrete es un actor, un Gene Kelly que baila bajo la lluvia de los focos. No sabe la edad que tiene, porque lo asentaron en el registro algunos años después de nacer, pero la edad que debe tener, que es mucha, no se le nota por la fuerza que conserva, por la jovialidad que manifiesta y por la habilidad que exhibe. Es un bailaor rompedor, más moderno y extravagante que los actuales, pero con la diferencia de que él no se lo ha inventado aposta. Brillante en el zapateado, y en la exposición escénica. Un artista único. Un galán que hizo del baile por alegrías una pieza de museo. Es el molde y la figura.

Rancapino y Romerito se echaron un mano a mano por fandangos, sin disputa, admirándose el uno al otro. Y ahí volvió de nuevo a salir el paladar. Insisto: da igual que el chiclanero roce los escombros, que el moho de su voz esté corroyendo el metal de su garganta, el paladar es más poderoso que todo lo demás. La Cañeta, finalmente, fue la encargada de poner el broche y volvió a hacernos disfrutar por bulerías. Una noche con alcayatas de tablao, lo que ya, no queda. La vida flamenca de estos artistas, nos dio anoche a nosotros la vida en la Bienal.

FICHA ARTÍSTICA

Bienal de Flamenco/ Cante: Curro de Utrera, Romerito de Jerez, Cañeta de Málaga y Rancapino/ Baile: Carrete de Málaga y El Pelegrino/ Toque: Antonio Soto, Calderito, Miguel Salado, Juan Manuel Moreno y Perico de la Paula/ Cantaores para el baile: Paulo Molina y Manuel de la Curra/ Palmas y jaleos: Quico de Málaga, Yaya de Málaga, Rocío de Málaga y Loli de Cañeta/ Dirección: Alfonso Quipo de Llano/ Lugar y fecha: Teatro Lope de Vega, Sevilla, 1 de octubre de 2014/ Aforo: lleno.

Clasificación: ****

Comentarios

  1. Rosario

    Olé los periodistas valientes. Vivas tú Antonio Ortega que te duele esto y no vas de mentira por la vida. Lo que dices es sentencia. Enhorabuena por ser tan puro escribiendo.

    Responder

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