ECONOMÍA

Murillo: “Si se prohíbe la pesca del cangrejo rojo el siguiente sector dañado será el arrocero”

Juanma Moreno - 25/05/2016 01:28:26
Valentín Murillo, presidente de Pebagua. Valentín Murillo, presidente de Pebagua.
La comarca del Bajo Guadalquivir, y el municipio de Isla Mayor especialmente, viven semanas de incertidumbre después de que el Tribunal Supremo anulara en marzo las excepciones a la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad. El Real Decreto 630/2013 permitía excepcionalmente la pesca y comercialización de varias especies consideradas exóticas e invasoras, entre ellas el cangrejo rojo, también conocido como cangrejo rojo americano o Procambarus clarkii.

El sector reaccionó interponiendo un recurso de nulidad que fue rechazado, como otros dos realizados por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y otro de la Federación Española de Pesca. Ahora hay un recurso de amparo en el Tribunal Constitucional presentado este miércoles 18 de mayo. El objetivo de estas acciones es ganar tiempo para impedir la publicación de la sentencia en el BOE y que la Junta de Andalucía apruebe un plan de control del cangrejo rojo que permita su pesca para impedir sus perjuicios, al tiempo que se mantiene la actividad en un sector que produce más de 180.000 jornales y es fundamental para esta comarca sevillana.

La sentencia 637/2016, el origen de esta crisis en una comarca muy afectada por el problema del paro, estimaba parcialmente un recurso de Ecologistas en Acción, la Sociedad Española de Ornitología (SEO) y la Asociación para el Estudio y Mejora de los Salmónidos y ha ampliado el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras incluyendo al cangrejo rojo, anulando así su excepcionalidad recogida en el RD 630/2013, que facilitaba la actividad empresarial de algunas de las especies consideradas exóticas invasoras en la Ley 42/2007 si su fin era la actividad comercial agroalimentaria.

La decisión jurídica se fundamenta en el carácter invasor y la amenaza que supone el cangrejo rojo sobre especies autóctonas y al medio ambiente, sin embargo, un estudio del CSIC asegura que la especie considerada autóctona no es tal, sino que fue introducida desde Italia en el siglo XVI. Las mismas fuentes indican que erradicar esta especie no es viable por su elevado número y su capacidad de reproducción.

Por su parte, desde el sector se advierte que dicha sentencia no atiende a una modificación de la propia Ley de Patrimonio Natural y Diversidad, que permite la pesca de las especies catalogadas como exóticas invasoras si con ello se procede a su control, y que tampoco se atiende a un reglamento comunitario del Parlamento Europeo 1143/2014 que dice que hay que prestar especial atención a las especies que proporcionan beneficios sociales y económicos de un estado miembro.

El Procambarus clarkii procede de Estados Unidos y fue introducida en España en los años 70 de mano de la Administración central y las autoridades medioambientales de la época (Icona) con un argumento socieconómico de apoyo al desarrollo de zonas rurales deprimidas económicamente.

La publicación de la sentencia en el BOE conllevaría un problema para el 70 por ciento de la población de Isla Mayor, ligada a la explotación de este cangrejo de una forma u otra. Esta industria produce entre tres y cuatro millones de kilogramos cada año y exporta el 85 por ciento de esa producción a la UE y los EEUU principalmente.

Además del efecto en Isla Mayor también hay actividad relacionada con el cangrejo rojo en municipios sevillanos como La Puebla del Río, Los Palacios y Villafranca, Coria del Río, El Cuervo, Utrera, Pilas y de otras provincias, como Trebujena (Cádiz) y Almonte (Huelva).

De todo esto hablamos con el presidente de la patronal Pebagua, Valentín Murillo, quien señala que esta situación es también, en parte, fruto de unos problemas históricos no atendidos. En este sentido se lamenta de que el suyo es un sector que carece de regulación específica pese a que hace 46 años que esta especie llegó a aguas andaluzas.

Los ecologistas aseguran que la presencia del cangrejo rojo en el bajo Guadalquivir desplaza y esquilma otras especies. ¿Sería posible reconducir vuestra actividad a otras especies de cangrejo?

El cangrejo de río denominado entre comillas “autóctono” es una especie protegida y no se puede capturar. Además antes habría que eliminar la especie cangrejo rojo de río y eso no es nada fácil, hoy en día no existen medios técnicos. La única posibilidad a nivel técnico sería proceder a un control poblacional de esta especie a través de la pesca.

Ejemplar de cangrejo rojo de río.

Ejemplar de cangrejo rojo de río.

Pero es que además se dice que el cangrejo rojo afecta al hábitat del cangrejo “autóctono” y eso no es cierto. Ese cangrejo suele habitar en las cabeceras de los ríos y con terrenos calizos, algo totalmente diferente al cangrejo rojo de río, que habita en aguas bajas, más templadas como las marismas y en terrenos arcillosos. Lo que ocurre es que cuando fue introducido la especie autóctona estaba desapareciendo y se intentó repoblar el río con otras especies de cangrejos, no ésta, sino con el denominado cangrejo señal. Esa especie introducida sí que afecta directamente al cangrejo de río “autóctono, pero tampoco se comercializa porque carece de interés comercial. Aunque el “autóctono” no fuese especie protegida su población tampoco es lo suficientemente interesante como para mantener una industria de alimentación.

Si el considerado autóctono no lo es, ¿sería viable sacar al cangrejo rojo de ese catálogo?

Ese es nuestro trabajo en el futuro, puesto que la causa principal por la que se introdujo es que afectaba directamente al autóctono, pero si no hay una especie autóctona, qué sentido tiene que se mantenga en esa línea.

¿Cómo fue la evolución de la industria en torno al cangrejo rojo desde su introducción en los años 70?

Se juntaron una serie de circunstancias que fueron muy propicias para crear la industria de comercialización del cangrejo que existía en otros países, hubo una reconversión de jornaleros del campo hacia la pesca de esta especie. Los arroceros empezaron a tener problemas por la proliferación del cangrejo rojo y fueron muchos factores los que animaron a emprender negocio en esa vía.

Surgieron las primeras industrias que eran cooperativas de trabajadores creadas por esos jornaleros ahora pescadores. En los 80 y 90 el apoyo del cooperativismo fue una fórmula empleada por las administraciones para generar empleo. El problema es que no había mentalidad empresarial en esos jornaleros para llevar a cabo el desarrollo de un sector productivo. A los cinco o seis años de su creación desaparecieron y llegaron empresarios con otra visión para hacer de este sector uno de los pilares básicos de la economía de la comarca del Bajo Guadalquivir.

¿Cuál sería el impacto en la comarca si el Constitucional ratifica la decisión el Supremo?

Hay cinco empresas dedicadas en exclusiva para el procesado del cangrejo de río, que cuentan con 550 trabajadores fijos. El daño es monstruoso. El daño económico en el municipio es tremendo pero aparte de eso, si se prohíbe la pesca, el siguiente sector que va a ser dañado será el sector arrocero.

Salvo los tribunales y grupos ecologistas tenéis el apoyo de administraciones, ¿qué salida es la más viable a esta situación?

Mientras los tribunales no dictaminen el final de este asunto hemos iniciado un proceso para intentar sensibilizar a la Consejería de Medio Ambiente para que en el peor de los casos se tomen las medidas necesarias para mantener la actividad sin pasar por la erradicación de la especie sino por un control poblacional. Si no es posible acabar con la especie hay que impedir que esa especie se propague a otros ecosistemas, esto se puede conseguir con un control poblacional y el que nosotros proponemos es a través de la pesca.

¿Qué cambiaría en ese nuevo contexto para mantener la actividad?

Que seguramente se prohibirá la comercialización de la especie en vivo. Hoy en día el cangrejo rojo se comercializa en la industria agroalimentaria, tanto vivo como procesado. Se va a eliminar la comercialización en vivo porque ese control poblacional pasa por evitar que esta especie se propague en otros ecosistemas.

¿En qué argumento legal basáis vuestra reclamación ante el Constitucional y la petición a la Consejería de Medio Ambiente?

En el artículo 64.3 del texto refundido de la Ley 42/2007. Es una modificación de 2015 de esa ley donde se permite la comercialización de determinadas especies exóticas si son destinadas a la alimentación pero no en vivo, sino elaboradas o procesadas.

La autoridad competente para establecer el plan de control poblacional de esa especie invasora es la Consejería de Medio Ambiente. Los incidentes de nulidad han sido para ganar tiempo y para que la Administración se dé cuenta de que puede por sí misma gestionar un control poblacional de una especie que no se puede erradicar.

Pero es que además, también en la Unión Europea existen reglamentos sobre esto. Y se señala que cuando se habla de especies exóticas invasoras hay que prestar especial atención a las especies que proporcionan beneficios sociales y económicos de un estado miembro. “En el caso en el que la erradicación no resulte factible o su coste no compense los beneficios medioambientales, sociales y económicos a largo plazo, se deben aplicar medidas de contención y control”. Esto lo dice el reglamento 1143/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo del 22 de octubre de 2014 sobre la Prevención y la Gestión de la Introducción y Propagación de especies exóticas invasoras.

En verano llega la temporada alta del cangrejo rojo de río, ¿llegará a tiempo el plan de control de la Junta de Andalucía?

Nosotros tenemos claro que lo que estamos haciendo es comprar tiempo para que la Junta de Andalucía pueda realizar este plan de control poblacional y se mantenga la actividad, al margen de tiempos políticos y judiciales, esperamos lograrlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*